CEAPA pide a las administraciones que racionalicen el calendario.
CEAPA ha pedido que las administraciones educativas racionalicen el calendario escolar, de forma que el curso comience la primera semana de septiembre y termine la última de junio. Unas vacaciones estivales excesivamente largas, según ha argumentado, “"desmotivan” a los estudiantes, “perjudican” el rendimiento y fuerzan a muchas familias a buscar soluciones educativas y de ocio en el tiempo libre para los hijos, según su renta, lo que crea “desigualdades sociales”. La organización critica que “muchos centros” gasten toda una semana del inicio del curso en “presentaciones”, que se pierda algún que otro día lectivo con “excusas” diversas y que los alumnos que aprueben los cursos de ESO finalicen las clases a principios de junio.





