En el día de los inocentes vamos a gastar bromas, que es lo que se tercia, cambiar distopías por utopías, abrazos por bombas, fondos buitre por viviendas sociales, sueldos indignos por sueldos dignos, odio por amor, desesperanzas por esperanzas y malditas guerras por posibles paces.
Irán pide perdón por el genocidio y ayudará a Palestina hasta que vuelva a recuperar la dignidad arrebatada. Los palestinos serán oídos en la ONU como un pueblo libre y soberano.
El Rey de España propondrá un referéndum sobre la monarquía o la república y la democracia real será la bandera de los políticos.
La vivienda será pública, la sanidad pública, la escuela pública... aunque exista la posibilidad de que cada uno se pague lo que quiera.
Los jueces no meterán sus narices en la política y los políticos las suyas en la judicatura.
Dejará de prohibirse la libertad de hacer lo que cada uno considere sin dañar a nadie y sin perjudicar a la sociedad.
Nadie podrá impedir el aborto, la eutanasia, los matrimonios del mismo sexo y cualquier opción sexual.
Se perseguirán legalmente a los colectivos que propaguen bulos, mentiras, desinformaciones para sembrar todas las sospechas posibles. Los programas políticos serán contratos con la ciudadanía y los cambios cualitativos deberán someterse a referéndum.
Y si no da tiempo a hacerlo todo el día de los inocentes le pediremos a los reyes magos que Pedro abandone su bunker, que el fascismo no campe por nuestras calles, que se pierda el miedo a decir lo que uno piensa en todos los ámbitos, que se persiga el enchufismo, la prevaricación, el nepotismo y todos los tráficos de influencias posibles.
Le pediré el milagro de la solidaridad, la posibilidad de la empatía, la construcción de la justicia, la erradicación de un consumismo innecesario y sin límites, la apuesta por un planeta sano que heredarán nuestros hijos y los hijos de nuestros hijos ..
Espero que en la cabalgata el rey negro sea negro y no un blanco tiznado, que los caramelos no tengan azúcar, que los camellos sean imágenes de la inteligencia artificial, que los juguetes sean de segunda mano y que los pajes lleven cartas de papel reciclado y que los niños pidan regalos para los que no los tienen.
Y que en esa noche mágica me traigan la fuerza para seguir lanzando cañonazos de palabras urbi et orbi para que Ceuta sea la nueva "caput mundi" la nueva Ítaca de Ulises.







Ni bromeando es capaz de pronunciar: Israel.
Si hubiese puesto EE UU. quedaría mejor su "utopía distópica" si me lo permite como expresión, que viven los palestinos como si EU tuviera trastorno bipolar.
Solo faltaba referirse a la distopías que sumirá en la oscuridad a Europa con el advenimiento de la extrema derecha, un nuevo guión novelístico al estilo de Orwell o Huxley pero muy real de lo que se nos viene encima.