Una semana esperando el compromiso o el aval de la Administración General del Estado y al final nos hemos encontrado con la carta que la delegada del Gobierno, Salvadora Mateos, le ha enviado al presidente de la Ciudad Autónoma, Juan Vivas. Lo que todo el mundo esperaba, hasta la misma delegada y el mismo presidente, con la rúbrica de un ministro ha terminado con la de la delegada. Y no son críticas a la titular de la Plaza de los Reyes porque ha demostrado la mayor voluntad del mundo que, desde luego, no ha ido acompañada de la ayuda por parte del Gobierno. No se duda en absoluto que Salvadora Mateos ha puesto toda la carne en el asador como hace en cualquier tema que aborda, pero está claro que no ha tenido continuidad.
Es evidente que la petición que le hizo el presidente Vivas la semana pasada cuando le transmitió, de palabra, el compromiso de la Administración General del Estado de introducir el año que viene en los PGE las partidas de 7,2 millones que no se cobrarán este año no es lo que al final se ha resuelto. Porque para que el compromiso sea la carta de la delegada no hacía falta esperar una semana, que es el tiempo que ha transcurrido desde la reunión de Vivas con Mateos y la jornada de ayer.
Está claro que Madrid, en este caso, no ha tenido en cuenta la sensibilidad de Ceuta, no ha tenido en cuenta la excepcionalidad de muchas de las acciones y de los acuerdos que existen con el Estado. Que se nos diga que el tema de los MENA sí se podía aprobar por la vía de urgencia, como se hizo, pero que la ayuda para la desalinización (que sí la han cobrado los canarios) y los gastos derivados del hecho fronterizo (partidas que gasta la Ciudad en temas que no son de su competencia, pero que le vienen derivados por la situación fronteriza de Ceuta) no lo son, es una visión algo miope de lo que es la ciudad, de sus necesidades y de lo que representan.
Pero es más, aún comprándole al Estado la idea de que no son lo mismo los tres convenios y que los 7,2 millones no se pueden aprobar este año, queda muy claro que había una solución como es el compromiso político firmado por un ministro del Gobierno de Pedro Sánchez, bien la vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, o la ministra de Hacienda, María Jesús Montero. Pues al final, tampoco ha sido posible. Y luego quieren que pensemos que para Ceuta es igual un gobierno de un color que otro del distinto.







En la carta, la señora delegada, casi lo jura por Snoopy.
Menuda inocentada. ¿O es en serio? ¿Sí? ¿De verdad?
Sólo ha faltado escribirla en el impreso de carta a SSMM los Reyes Magos de Oriente.
¡Qué nivel, oiga!