Hoy, que ha pasado algo de tiempo, escribo con el corazón en la mano, no es fácil poner en palabras todo lo que siento, pero sí necesito expresar con claridad: ¡GRACIAS!
Mi padre ya no está físicamente con nosotros, pero si pudiera dejar unas palabras, sé que comenzarían con un: "¡Gracias!". Por eso hoy, como su hija, me permito escribir en su nombre y en el mío.
Quiero agradecer profundamente a todo el equipo de la Unidad de Cardiología, enfermeros, equipo médico, encabezado por el doctor Miralles, por estos quince años de atención, compromiso y humanidad. Gracias a todos por cuidar de su corazón con tanto rigor y sensibilidad. Por cada revisión, cada tratamiento, cada palabra que fueron apoyo, guía, alivio y esperanza. Le ofrecieron calidad de vida, atención constante, cariño y comprensión durante todo este tiempo.
Y cuando llegó la última etapa, tan difícil para todos, apareció la Unidad de Cuidados Paliativos, compuesta por el doctor Gabriel, Luis y Pedro. A ustedes, gracias por la ternura, por la calma, por mirar a mi padre como una persona, no solo como un paciente. Gracias por hacerlo sentir digno y acompañado hasta el final.
Ver cómo lo trataron, me dio paz. Paz, en medio del dolor. Paz, al saber que se fue rodeado de profesionales que también fueron ángeles en su camino.
Me quedo con el consuelo de saber que no estuvo solo. Que cada gesto, cada palabra, cada decisión médica, fue también un acto de amor hacia él.
Desde lo más profundo de mi alma, gracias por lo que hicieron por mi padre. Por lo que hicieron por nosotros.
Con gratitud
Inmaculada Vázquez
Hija de Antonio Vázquez Orozco







Es muy de agradecer estas palabras de reconocimiento a una labor diaria enfocada en los pacientes y sus familias que es lo único que nos mueve y estimula. Descansa en paz Antonio y nuestro más sincero cariño y apoyo a su familia.
Descansa en Paz compañero, tantos años trabajando los fines de semana en Urbaser, fue un honor compartir esos momentos, que Dios te tenga en el mejor sitio para un gran hombre, Hasta pronto titi.
Descansa en paz. Compañero
Al César lo que es del cesar
No sabes lo que aporta tu carta, a tantas personas que no hemos encontrado, esa profesionalidad y ternura en momentos de dolor y tristeza.
Con tus palabras nos da fe de que hay buenos profesionales, con vocación y humanidad.
Que Dios los ponga en nuestro camino.
Muchas gracias.
Bonita carta.
De bien nacidos y bien educados, es ser agradecidos.
Descanse en paz su padre.