La coalición Caballas está convencida de que la escasez de viviendas sociales en Ceuta continúa siendo una de las grandes carencias que arrastra la ciudad, máxime en momentos de precariedad económica y con las tasas más altas de las últimas décadas en cuanto a desempleo y riesgo de pobreza. En esa línea, y centrándose en un caso aún más concreto, la primera fuerza de la oposición en la
Asamblea denunció ayer, a través de un comunicado, que “la política del Gobierno de la Ciudad en relación con el cobro de las viviendas de las promociones protegidas que ha gestionado es un auténtico caos”. A su juicio, las decisiones adoptadas en esta parcela “se han tomado de manera improvisada e incoherente, moviéndose por impulsos y sin criterios objetivos”, algo que considera un claro perjuicio al ciudadano, ya que “ello ha provocado una infinidad de agravios comparativos e injusticias”.
En ese escenario, la formación que lideran Mohamed Ali y Juan Luis Aróstegui propondrá al Ejecutivo local la elaboración de un Plan de Refinanciación de las deudas que esté inspirado “en criterios objetivos, aplicables a todas las promociones en pie de igualdad, que no encarezca injustamente el precio final de la vivienda y que esté ajustado a las posibilidades de cada familia afectada, para evitar que el ineludible pago de la viviendas se convierta en un obstáculo insalvable para cubrir la necesidades básicas de las personas”.
Para evitar interpretaciones erróneas, Caballas advierte que “es irrenunciable el principio de que todos los ciudadanos deben pagar su vivienda”, pero aprovecha para sugerir que ese desembolso que realizan las familias en las viviendas de titularidad pública se adapte “a una realidad social muy dura como la que se está viviendo en nuestra ciudad”. En la lista de reproches al Gobierno local, le advierte de que “no puede actuar desde la arbitrariedad, no puede plantear los aplazamientos como limosnas, y menos aún, actuar como un sucedáneo de una entidad financiera cobrando intereses abusivos”.






