Una decena de personas se apostó ayer a primera hora de la tarde ante la Asamblea para, ante la falta de respuesta a su solicitud para mantener una entrevista con la consejera de Fomento o el gerente de Emvicesa, trasladar al presidente de la Ciudad, Juan Vivas
sus quejas sobre “los criterios de adjudicación que se han utilizado para repartir las 170 viviendas protegidas de Loma Colmenar”. El grupo, en el que hay ceutíes con hijos que sí han recibido una casa pero no están satisfechos con que tenga un salón-habitación-cocina “mientras hay solteros que han recibido otras de dos dormitorios” y familias que siguen adscritas al programa de alojamiento alternativo.






