La actuación fue muy rápida y apenas necesitaron dos cubos de agua para pararlo.
Los efectivos de Bomberos tuvieron que actuar ayer en la calle Real, concretamente en el edificio de viviendas situado a la altura del número 90, para apagar un pequeño incendio que se había declarado en la malla protectora de un andamio. Según explicaron, se trató de un incendio de pequeña intensidad y que pudo ser apagado “prácticamente con dos cubos de agua que prestó un vecino”. Al parecer el origen del siniestro podría ser una colilla que habría hecho prender la la red que hacía de cubierta de un andamio que estaba situado en el lateral del bloque de viviendas. El vecino de uno de los pisos de la quinta planta estaría realizando reformas y por eso sería necesario el andamio.
Por suerte no hubo que lamentar grandes daños materiales ni personas heridas, debido a la débil intensidad del incendio. El fuerte olor que desprendía la malla mientras se quemaba, así como el humo, habrían alertado a los vecinos que rápidamente avisaron a los Bomberos. Todo sucedió sobre las 19.00 horas.





