Las rocas de Juan XXIII se han convertido en uno de los puntos donde todavía permanecen asentadas algunas de las personas que llegaron a Ceuta durante la entrada masiva del pasado 30 de julio. Una situación que deja imágenes poco habituales, como la que muestra a dos jóvenes sobre las rocas, con uno de ellos cortándole el pelo al otro en mitad de la costa.
La escena refleja la realidad de quienes continúan instalados en distintos puntos de la ciudad semanas después de aquella llegada masiva. Sin apenas medios y alejados de los recursos habituales, algunos han terminado haciendo vida cotidiana en lugares improvisados, incluyendo zonas de costa y espacios de difícil acceso.
En Juan XXIII, al igual que en muchos otros puntos, se siguen viendo imágenes de inmigrantes que habitan en lugares donde nos costaría entender que alguien pudiera hacer vida diaria en esas condiciones.
◼️En medio de las rocas de Juan XXIII y con el mar de fondo, dos jóvenes improvisan una barbería de lo más peculiar
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— El Faro de Ceuta (@ElFarodeCeuta) September 9, 2026
Asentamientos repartidos por distintos puntos de Ceuta
La situación no se limita a Juan XXIII. La llegada masiva provocó la aparición de asentamientos en diferentes zonas de la ciudad, entre ellas los acantilados, los alrededores del puente del Caballa, el Recinto, el Monte Hacho y otros puntos próximos al litoral.
Todas estas personas, lejos de volver a Marruecos, como muchos otros, continúan en la ciudad a la espera de poder resolver su situación irregular.
En la playa del Trampolín, donde se encuentra el mayor asentamiento de inmigrantes de la ciudad, también podemos observar diariamente imágenes como esta, la de jóvenes que se dedican a cortar el pelo a otros a cambio de algo de dinero.
La imagen de la improvisada barbería en las rocas de Juan XXIII se suma así a otras escenas que continúan dejando los asentamientos surgidos tras la crisis migratoria y que muestran cómo, pese al paso de las semanas, todavía quedan personas que siguen haciendo vida en espacios improvisados de la ciudad.







Ya mismo hasta en la luna habrán peluquerias.
Que pintoresco
Qué asco dan y no pasa nada!