Los plenos sirven ya de bien poco. Ni siquiera las medidas que terminan aprobándose se ejecutan en su totalidad. Llegamos al disparate de debatir una misma propuesta varias ocasiones, en años y plenos distintos, para nunca verla ejecutada. Es como una especie de círculo vicioso en el que algunos llevan legislaturas atrapados y con poder -como les pasa a los peperos- y otros están recién llegados y son capaces de tirarse al ruedo sin paracaídas. A las propuestas aprobadas y nunca ejecutadas se suman los debates sobre asuntos que no interesan a la mayoría de los mortales o que, en estos momentos de extrema necesidad, resultan incómodos. Créanme, ahora lo que es de vital importancia es que las familias puedan subsistir, que los que se vean obligados al cierre o sufran una merma de sus negocios reciban ayudas, que se atisbe un mínimo futuro para que el personal tenga algo de confianza en su tierra. No creo que el mayor de los intereses sea terminar con la descontrolada prostitución -asunto que supera Ceuta-, considerar el adoquinado como bien de interés cultural o situar puntos de recogida de ropa usada. En otros momentos... vale, pero ahora mismo lo único de interés es salvar Ceuta y salvar a los ceutíes, con especial atención a la empresa privada y a los autónomos de los que nadie se acuerda y que constituyen una de las bases económicas fuertes.
Ese debería ser el único motivo de debate: pensar en alguien más que los funcionarios, habilitar soluciones para los que carecen ahora de futuro y para los que temen que su única fuente de inyección económica muera. Pero la clase política debe estar a otro nivel que no hace sino incurrir en un ridículo continuado y en una falta de respeto sin igual. Y no, esto no nos lo merecemos. No nos merecemos que nos tomen el pelo de esta manera, ni que tengamos que asistir a las pataletas basadas en enfrentamientos particulares que no nos interesan.
Algo tan sencillo de entender se pierde entre quienes encuentran en estos foros políticos la única manera de satisfacer su ego a costa de los demás, a costa del más bajuno espectáculo.







Los ceutíes jamás hemos tenido una clase política tan BAJUNA como en esta legislatura, les importa un bledo los problemas de los ceutíes, ellos cobran y bien TODOS los meses, tanto los Directores generales, como consejeros y asesores, incluidos los de la OPOSICIÓN TODOS, mientras los autónomos y demás nos estamos viendo lo que con tanto esfuerzo construimos se viene abajo, ni lo puede salvar ni el ceuta RESISTE, tenemos la peor calaña de Ceuta en asamblea, no nos merecemos tanto inútil que sólo acuden a los plenos para hacer el ridículo, empezando por Juan vivas
Nunca es tarde para que podamos revertir la situación desde la opinión y la palabra (la mejor de las armas de quien sepa usarla). Gracias por estar tomando la vanguardia desde tus editoriales, otros desde retaguardia sabremos sustentar tu esfuerzo. Ceuta necesita un cambio obligado, destapando monopolios, seres absurdos y vicios/prácticas acostumbradas en la ciudad...Y sobre todo, buscar soluciones aplicables y que den estabilidad a tanta incertidumbre. Un saludo.
Totalmente de acuerdo Echarri. Estos políticos no nos lo merecemos panda de inútiles con barrigas llenas
Los peperos? Curiosa denominación viniendo de una profesional de los medios
Qué nivel, Maribel