Subir al norte para llegar al fin de 2025. El Ceuta de Romero se enfrentaba a los cachorros hambrientos de la categoría, la Real Sociedad B.
Escenario impoluto para esta última cita del año. Anoeta, ahora llamado ‘Reale Arena’ por cosas del comer, recibía a un Ceuta con una equipación más práctica que elegante: en el caso de fallo en los fusibles, a los de José Juan se les seguirá viendo por el césped con esas calzonas tan distintivas.
El Ceuta y la Real B estuvieron los primeros cinco minutos en un tanteo intermitente. Cada uno de ambos equipos se iba acercando al territorio rival sin concretar nada claro, pisando área de manera contemplativa y buscando algún centro lleno de gracia. Pero nada claro.
Tras ese lapso de tiempo, la Real B iba a pillar a la defensa caballa desorganizada. Un pase en profundidad para Marriezkurrena dejó al txuriurdin frente a Carlos, que dio un toque para Alex Marchal, que llegaba como una moto para definir con una picada sutil. Se adelantaban los locales.
De hecho, poco después, el anotador volvió a amenazar la portería caballa con un latigazo desde treinta metros. Fue Guille quien en una estirada de gran carga estética mandó el balón a córner.
El Ceuta iba a demostrar que el tempranero golpe no le iba a adormecer. Primero Carlos Hernández remató un centro precioso. Fue repelido con grandes reflejos por Aitor Fraga.
Rubén Díez iba a robar en campo txuriurdin y le daría un pase excesivamente largo para Obeng. El ghanés mandó un potente disparo al lateral de la red.
Diego González casi provocaba el gol del empate poco después. Remata un centro, prolongando el balón al segundo palo, sin un éxito en un intento de remate de Youness, que no llegó.
El Sanse no llegaba a generar más peligro mientras que el Ceuta no dejó de apretar en toda la primera parte. Luego fue Kuki, que mando un brutal zurdazo a la portería donostiarra, pero fue una atajada genial de Fraga la que evitó la igualada.
Kuki estaba siendo el jugador más activo del choque. Por otro lado, la banda de Aisar y Anuar no estaba disfrutando de la mejor frescura.
El caos iba allegar al área de Guille Vallejo para crear un momento de incredulidad, sustos y espasmos. Un pase atrás para el meta fue robado por una gran presión txuriurdin con el portero caballa fuera de sitio. Diego fue con todo para quitar un balón, sin éxito en ello, pero pudiendo evitar una jugada rápida sin portero, salvando la tarde.
Tuvo que ser el que estaba más inspirado el que pusiera las tablas en el encuentro. Un robo fruto de una buena presión acabó con Kuki Zalazar conduciendo el balón al área, la falta de apoyos, o quizá una percepción desquiciada totalmente alejada de la realidad, le hizo aventurarse en una opción quijotesca. El resultado fue el gol del año: una picada hermosa desde 30 metros, con un valor cervantino rompiendo los esquemas del fútbol y una curva lírica que finalizó en la escuadra.
La imagen de Aitor Fraga en el tanto también es buen testimonio del gol. El arquero, vestido como Luis Miguel Arconada, se queda suspendido en el aire con su brazo estirado en posición vertical, buscando alcanzar un balón predestinado al tanto de la igualada. Los dedos del meta donostiarra no fueron capaces de rozar la bola, porque las genialidades no están al alcance de todos los hombres.
Nada más reseñable tuvo una primera parte llena de ocasiones. A vestuarios con un empate a 1.
Los mismos del inicio en ambos bandos salieron a jugar los últimos 45 minutos de partido. Ambos equipos querían los tres puntos y fueron a por todas. Fue Carlos el primero en amenazar con un remate de cabeza en una jugada a balón parado.
Luego el Ceuta volvió a atacar de la mano de un pase genial de Youness. Apoyando la salida de balón, el pivote marroquí fue a recibir de Guille, se giró y, viendo a la zaga rival adelantada, mandó un balón largo con la precisión de Joe Montana. Koné corrió la bola solo hasta encarar a Aitor Fraga. Definió de lujo el marfileño y llegó el 1-2 para la parroquia caballa.
Obeng fue el próximo jugador del Ceuta en avisar. Mientras la Real B atravesaba sus peores minuto, el Ceuta generaba fútbol. Un centro medido a la cabeza de Obeng amenazó a la portería vasca.
Otra vino de las botas de Aisar. El chico de El Príncipe lanzó un centro, con la casualidad de que un, en principio, mal golpeo, iba a desviar el balón mandándolo al palo, desatando ‘uys’ en el personal.
Luego vino un centro en el que un jugador de la Real B, Aguirre, cometería una imprudencia beneficiosa para el Ceuta. Un agarrón torpe del vasco sobre Obeng fue sancionado como penalti.
Rubén Díez volvió a ser el notario que firmó la pena máxima. Un latigazo a la derecha del portero ponía el tercero en el marcador. 3-1 y cuarto gol del zaragozano en esta temporada. 100% en penaltis, 4 de 4.
El Ceuta movió el banquillo y otorgó solidez defensiva con un doble pivote. Entró Bodiger para sacar a Kuki, que hizo un encuentro exquisito.
Iban a venir luego minutos en los que los cachorros de la Real iban a intentar atacar de alguna manera. Mediante Job Ochieng o Dani Díaz buscaban desdoblar a la zaga caballa sin éxito real.
El Ceuta volvió a mover el banquillo. Entraron Konrad y Ortuño para que descansaran Samu Obeng y Aisar Ahmed.
Rubén Díez luego iba a dejar un detalle que demostraba que el Ceuta estaba intratable. Bajó un rechace con un gusto sensacional. Unos de esos lujos que demuestran que hay algo yendo como la seda.
Job Ochieng iba a tener la ocasión más clara del partido que podría haber metido en la lucha a los vascos. El keniata se encontró con un centro a su pie tras quedarse la zaga caballa enganchada. Un pantallazo azul en su mente hizo que rematara de una manera inexplicable y que el balón fuer a una velocidad ridículamente baja a portería, con tiempo para que Carlos salvara el desaguisado.
El Ceuta se gustaba y el fútbol bajaba el ritmo. Aun así se sentía un peligro envenenado porque los chicos de la Real B estaban dando todo en el último tramo. Hubo una secuencia más caótica en el área del Ceuta pero que quedó en nada.
Los últimos cambios del Ceuta llegaron. Salvi Sánchez entró por Kiaky Koné y Redru por J. J. Matos.
Poco más tuvo el encuentro. Alguna incursión frustrada por Anuar, que hizo una gran segunda parte, y nada más destacable. Final y tres puntos en la última cita del año.
En el marco de la Jornada de Contabilidad y Administración Pública celebrada en el Senado,…
Ecuador ha iniciado una nueva etapa en sus relaciones internacionales con el objetivo de consolidar…
La Real Federación de Fútbol de Ceuta ha presentado oficialmente la Copa Autonómica RFFCE en…
El patrullero Medas ha concluido con éxito su reciente misión de vigilancia y seguridad marítima…
La Guardia Civil de Ceuta ha vuelto a destacar en el ámbito deportivo tras su…
Ceuta ha cruzado fronteras esta semana para participar en un torneo internacional masculino por equipos…