Las aguas de la Federación Provincial de Asociaciones de Vecinos vuelven a bajar turbias. En la práctica, se acaba de finalizar con el proceso electoral y ya estamos de nuevo con enfrentamiento entre quienes han encabezado durante los últimos años las dos facciones dentro de la misma Federación: por un lado, el renovado presidente, Juan Moreno y, por otro, el máximo responsable de Erquicia, Miguel Ayora.
La chispa que ha vuelto a encender la polémica son las declaraciones realizadas por Juan Moreno a nuestro periódico y que se publicaron el pasado sábado. En las mismas, venía a decir que él ya había presentado, en su momento, las cuentas de la Federación y que lo único que le quedaba eran determinadas facturas de las Brigadas Verdes. Para ello, tenía pensado convocar una Asamblea general extraordinaria, en una fecha aún por determinar.
Ayora, que justificó la retirada de su candidatura a la Presidencia de la Federación, veinticuatro horas antes de las votaciones, argumentando que al final Moreno no había entregado las cuentas, está que se sube por las paredes. Asegura que el renovado presidente de la FPAV "está engañando a todo el mundo". Se reafirma en las continuas denuncias que ha venido haciendo ante los medios de comunicación, desde que se inició el mencionado proceso electoral.
Recuerda como en la última Asamblea se le pidieron las cuentas a Moreno y dijo que ya las mandaría, que con posterioridad se le solicitaron a la presidenta del comité electoral y tampoco tuvieron suerte y "como tengo la sensación de que hay cosas que no están nada claras, pues decidí retirar mi candidatura".
Argumenta que Moreno conoce a la perfección que no se estaba hablando de las Brigadas Verdes, "porque las cuentas de las mismas ya serán auditadas, de manera obligatoria, antes de justificar los gastos a la Ciudad, porque hablamos de una cantidad superior a los cien mil euros, circunstancia que, por ejemplo, no pasa con la Federación, porque la subvención es inferior a esa cantidad".
Una 'guerra' dentro del movimiento asociativo donde no se divisa el fin, ya que, a buen seguro, este nuevo mandato por dos años de Juan Moreno volverá a ser polémico.






