Si algo funciona, para qué cambiarlo. Ésa es la premisa con la que la Consejería de Juventud, Deporte y Nuevas Tecnologías, a través de la Casa de la Juventud, organizó por tercer año consecutivo el Día Internacional de la Juventud de la misma manera.
Es decir, con actividades lúdico-deportivas en el Parque Marítimo del Mediterráneo.
Los más madrugadores pudieron experimentar las sensaciones más fuertes con la tirolina, el rapel, y la escalada, que comenzaron a las nueve y media y terminaron a las doce del mediodía. Era el caso, por ejemplo, de Virginia Barba García, de Valdepeñas. “He venido a pasar unos días de vacaciones con una amiga, y hemos visto esto”, explicaba justo después de probar la tirolina. “Esto no veo que se haga en otros sitios, me parece una iniciativa interesante, que podría exportarse”, añadía.
Pero, sin duda alguna, la actividad estrella y que todos querían probar era el ‘Waterball’. La bola de agua, que en realidad era de plástico y rellena de aire. Una vez dentro y debidamente hinchada, el objetivo era andar sobre las aguas, o más bien gatear. “Me han recomendado que pusiera el mayor número posible de puntos de apoyo, es un poco difícil desplazarse, pero divertido”, aseguraba Pilar López López, de treinta años de edad y ceutí. López veía muy positivo que se llevaran a cabo estas actividades. “Juventud es vitalidad, y diversión”, aseguraba esta ‘aventurera’. También probó el ‘Waterball’ Víctor López Gallardo; fue uno de los primeros en atreverse a encerrarse en esa pelota gigante y andar sobre las aguas saladas de las piscinas del Parque.
Aunque año tras año esta iniciativa acapara bastante éxito, buena parte de los jóvenes que se podían encontrar ayer en el Parque Marítimo del Mediterráneo, como el caso de Sara Cordero Muñoz. “Fue mi hermano pequeño el que me avisó, me enteré por el boca a boca, y vinimos. Por ahora, he probado el polo en kayak, estábamos jugando un partido de cinco personas contra cinco personas, pero me he cansado mucho”, decía esta joven caballa extenuada por el ejercicio físico, pero con la sonrisa en la boca y dispuesta a buscar el resto de actividades.
Aunque las plazas iniciales eran para 200 personas, había un margen para admitir más personas, que podían apuntarse en el stand de la Casa de la Juventud, situado en el mismo Parque y atendido por personal del edificio, que además ofrecía todo tipo de información sobre las actividades de ese edificio.
Un momento para empezar a buscar piso y trabajo:
Una de las personas que atendían el stand de la Casa de la Juventud en el Parque Marítimo del Mediterráneo era Élida Barroso, una de las encargadas de atender la Oficina de Emancipación Juvenil. “No sólo han venido a interesarse por las actividades. También les hemos informado del resto de servicios que se ofrecen en la Casa de la Juventud”, aseguró. Por ejemplo, destacó la de la gestión de la Bolsa de Vivienda Joven, así como la de las ayudas a la búsqueda de empleo. “Algunos de los que han pasado ya han pedido cita para recibir orientación laboral, y otros han llegado interesándose en buscar piso. Son jóvenes que quieren emanciparse, y para ello necesitan algún piso”, explicó. Un servicio al que se puede acceder a través de la Bolsa de Vivienda Joven, en la misma Oficina de Emancipación Juvenil en la Casa de la Juventud. De este modo, los jóvenes que se acercaron a disfrutar del ocio en el Parque del Mediterráneo también aprovecharon el momento para asuntos ‘más’ serios.
Actividades. Especial importancia revistieron las actividades acuáticas, para lo que el Parque Marítimo es un lugar adecuado, que por tercer año consecutivo ha sido usado para celebrar el Día Internacional de la Juventud. Este día fue establecido por la Organización de las Naciones Unidas, y se celebra en todo el mundo, para reivindicar el papel de la juventud en la sociedad, así como mejorar su situación en la sociedad y atender sus necesidades. En Ceuta, la forma elegida de celebrarlo por la Consejería de Juventud fue la de actividades acuáticas multiaventura.
Andar sobre el agua. El ‘Waterball’ fue una de las estrellas de las actividades. Aun así, resultaba muy difícil mantener el equilibrio sobre dos piernas, como esta joven caballa demuestra; la mayoría acababan, a los pocos segundos, en el ‘suelo’.
Kayak. Fue una de las estrellas del día, en las piscinas del Parque. Los jóvenes se enfrentaron cinco contra cinco en varios partidos de polo, con la peculiaridad de que el elemento de locomoción era la pequeña embarcación y la pelota debía ser golpeada por un remo.
Rapel-Escalada. En el agua también uno puede tirarse por las paredes. Sólo hay que buscar un muro vertical, lanzarse con el arnés en bañador, y disfrutar de la sensación vertical.
Tirolina. Virginia se arroja por la tirolina desde la pequeña torre que simula ser un faro, ante la atenta mirada de las personas que se congregan. Ésta fue una de las actividades estrella, aunque sólo pudo realizarse hasta las doce del mediodía. En todo momento fue atendida por personal experto.











