Se llamaba Aymane El Atifi y el pasado 26 de julio su cuerpo sin vida era recogido por la Guardia Civil en aguas de Ceuta.
Acababa de cruzar a nado desde Marruecos en una jornada en la que ya se notaba el repunte migratorio, pero aún no se había sufrido la terrible avalancha del Tarajal que ha dejado 82 muertos a este lado fronterizo.
En la tarde de este viernes, se ha procedido al traslado de su cuerpo a Marruecos para que pueda ser enterrado en su país tras su plena identificación.
Vestía la ropa de la equipación del Milan
Natural de Larache, tenía solo 22 años cuando emprendió la ruta que terminó con su vida. Vestía la ropa de la equipación del Milan cuando de las aguas lo sacaron los agentes de la Guardia Civil.
Su plena identificación ha permitido que se diera autorización para su traslado por la frontera del Tarajal a Marruecos, trámite que ha llevado a cabo pasadas las cinco de la tarde la funeraria Al Qadr.
Un fin de semana con cuatro muertes
El fin de semana en el que la Guardia Civil localizó el cuerpo de Aymane aparecieron otros 3 más. Este joven era el único que pudo ser reconocido, ya que los demás inmigrantes llevaban varios días en el mar y terminaron siendo enterrados en el cementerio de Sidi Embarek sin lograrse su identificación.
Fue uno de los fines de semana más trágicos, antesala de lo que sucedería después cuando más de 80 personas terminaron muriendo en el espigón de Ceuta, sin que se sepa el dato real de los fallecidos en Marruecos.
Este joven podrá ser enterrado en su país y rezado por sus familiares tras unas gestiones que se vieron retardadas por la tragedia del Tarajal.
Las gestiones realizadas por el Laboratorio de Criminalística de la Guardia Civil han permitido su plena identificación.






