Presentada en la Subcomisión de Defensa, el denominado Test de Carrera Militar redundaría en favor de la plaza castrense ceutí A vueltas con la Ley de la Carrera Militar, las tres asociaciones profesionales del Consejo de Personal de la Fuerzas Armadas en el seno de la Subcomisión de Defensa del Congreso para la reforma del régimen transitorio de la citada ley han elevado sus peticiones, una instancia clave a tenor de lo que señala la Asociación Unificada de Militares Españoles, Aume: "Es la encargada de realizar el informe previo con el que arrancará el proceso de realización del texto que reformará la citada ley".
De tal modo, el encuentro sirvió para que Aume realizara una somera exposición, "dada la escasez de tiempo para la misma", precisan fuentes consultadas, "donde se expuso en términos genéricos nuestra propuesta, centrada para esta parte de comienzo de los trabajos, en cómo abordar los problemas y agravios surgidos de la acación del régimen transitorio de la ley, así como otros problemas emanados del resto del ámbito normativo, y añadiendo nuestra propuesta de inclusión de la Tropa y Marinería en la Carrera militar".
En concreto, y como señalan las fuentes de Aume, se establecieron tres ámbitos definidos (régimen transitorio, normativa general de la ley e inclusión de la Tropa y Marinería en la Ley de la carrera militar), para el establecimiento de propuestas para los distintos problemas, "de ahí que aportamos una idea novedosa para el tratamiento de las distintas normativas que, tanto ahora como en el futuro inciden e incidirán en este ámbito de personal. Lo hemos denominado 'Test de la carrera militar", determinan los militares de Aume.
El novedoso procedimiento que intenta impulsar Aume redundaría en la plaza ceutí, "ya que esto no es otra cosa que el tamiz que nos permitiría ver si las medidas que se adopten hacen viable o no, que todo militar pueda desarrollar su vida castrense con verdaderas y reales posibilidades de progreso".
"El 'Test de la carrera militar'", prosiguen las fuentes de Aume, "será el tamiz de toda normativa que, velará por los derechos reconocidos para los miembros de las Fuerzas Armadas. Es decir, las realidades e iniciativas de cambio que no lo permitan o se constituyan en obstáculo insalvable, deberán ser descartadas por ser contrarias al derecho profesional a la carrera militar".
Según Aume, este sistema ha de incluir nuevos ciclos de evaluación dónde a través de elementos correctores el personal retenido en el empleo pueda reponer sus legítimas expectativas de carrera, y también aquellos que tras la integración de escalas, y en el caso específico de los procedentes de "especialista", puedan recuperar igualmente sus expectativas.
Por último, se propone mantener la edad de pase a retiro a los 56 años durante un periodo más prolongado, un ascenso en la reserva para todas las escalas que no tengan ya reconocido dicho ascenso y extender este beneficio para los que pasaron a retiro directamente por pérdida de aptitud psicofísica.






