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Los vecinos presagiaban que antes o después ocurriría algo similar y piden otras medidas
Los vecinos del Recinto Sur han mostrado su indignación ante lo que ya venían anunciando incluso antes de que la Ciudad se inclinara por esta opción: la de colocar badenes de plástico para evitar las altas velocidades de los vehículos que transitan por la zona. “Lo dijimos y se ha cumplido. Los han terminado arrancando. Han comenzado por un trozo, pero no pararán hasta terminar con todo”, explica una de las vecinas, Yolanda Pérez.
No hace ni un mes que la Consejería de Gobernación dio orden de colocar estos badenes, tras un estudio elaborado por la Policía Local que determinó que estos elementos eran los más adecuados para esta zona. Supuestamente se impediría así que los kamikazes que transitan por la carretera del Recinto sin tener en cuenta su propia seguridad ni la de transeúntes traspasaran el límite de velocidad, estipulado en 30 kilómetros por hora. Un límite que también quedó claramente estipulado en la señalización vertical que se ha distribuido en varios puntos de la carretera.
En nombre de sus vecinos, Pérez también denuncia que “no se han colocado badenes en todos los pasos de cebra y de uno a otro siguen haciendo carreras”.
Los vecinos han llegado al límite de su paciencia y no descartan adoptar medidas más contundentes para que el Gobierno local atienda sus demandas. “Estamos hartos de pedir badenes de obra y ellos insisten en poner estos de plástico que no sirven de nada. Parece que esperan que ocurra una desgracia para hacer bien las cosas”.






