La Escuela de Verano de ICI Ceuta ha dado comienzo este lunes a su duodécima edición con un acto de presentación celebrado en el IES Clara Campoamor, marcando el inicio de una nueva programación de actividades dirigidas a la infancia y la adolescencia, siempre acompañadas por sus familias y personas adultas de referencia.
Numerosos jóvenes, niños y familiares participaron en esta jornada inaugural, que sirvió para presentar una iniciativa ya consolidada en el calendario social y comunitario de la ciudad.
El proyecto está impulsado por el programa de Intervención Comunitaria Intercultural (ICI) de Ceuta y cuenta con la colaboración de la Ciudad Autónoma, Cruz Roja y la Fundación ”la Caixa”. A lo largo de estos doce años, la Escuela de Verano se ha convertido en una herramienta para fomentar la convivencia, la participación ciudadana y el encuentro entre vecinos de diferentes barriadas, aprovechando el periodo estival para desarrollar actividades educativas y de ocio saludable.
Un proyecto consolidado tras doce veranos de trabajo comunitario
La presentación contó con la intervención de Nadia Lahsmi, técnica del proyecto ICI de Cruz Roja Ceuta, quien destacó la trayectoria de una iniciativa que suma ya doce veranos de actividad ininterrumpida. Durante su intervención, puso en valor el trabajo realizado por las entidades organizadoras y la implicación de los participantes, que han contribuido a consolidar un espacio de convivencia y aprendizaje abierto a toda la ciudadanía.

Al acto también asistieron la consejera de Sanidad y Servicios Sociales, Nabila Benzina, y la directora general de Servicios Sociales, Adela Nieto, quienes respaldaron con su presencia una propuesta que busca reforzar los vínculos comunitarios y ofrecer alternativas de ocio educativo durante los meses de verano.
La Escuela de Verano mantiene como uno de sus principales objetivos promover la participación activa de la infancia y la adolescencia, fomentando al mismo tiempo la implicación de las familias. De esta manera, las actividades no solo están dirigidas a los menores, sino que buscan crear espacios compartidos donde adultos y jóvenes puedan interactuar, aprender y disfrutar conjuntamente.
Actividades gratuitas en diferentes barriadas
La programación contempla la realización de numerosas actividades gratuitas en distintos puntos de la ciudad. Los organizadores han diseñado propuestas adaptadas a diferentes edades, combinando dinámicas educativas, culturales, deportivas y de convivencia.
Esta fórmula permite acercar el proyecto a los barrios y facilitar la participación de vecinos que, de otro modo, tendrían más dificultades para acceder a este tipo de iniciativas. La cercanía y la presencia en el territorio son precisamente algunas de las señas de identidad de la Escuela de Verano, que apuesta por llevar las actividades a los espacios donde se desarrolla la vida cotidiana de las familias.
Además de las acciones en las barriadas, el programa incluye jornadas internas que se desarrollarán en centros educativos como el IES Clara Campoamor y el CEIP Reina Sofía. Estos espacios servirán de punto de encuentro para diferentes talleres y actividades diseñadas para favorecer el aprendizaje, la creatividad y el trabajo en equipo.
Participación y convivencia como ejes fundamentales
Uno de los aspectos más destacados de esta iniciativa es su enfoque comunitario. Desde sus inicios, la Escuela de Verano ha apostado por la participación abierta y la convivencia intercultural como herramientas para fortalecer la cohesión social.
A través de juegos, talleres, actividades deportivas y encuentros vecinales, el programa busca generar relaciones positivas entre personas de distintas edades, culturas y procedencias. Los organizadores consideran que estos espacios compartidos contribuyen a crear una comunidad más unida y favorecen el desarrollo personal y social de los participantes.
La elevada asistencia registrada durante la jornada inaugural refleja el interés que despierta esta propuesta entre las familias ceutíes. Numerosos jóvenes y familiares acudieron al acto de apertura, mostrando una vez más el arraigo que la Escuela de Verano ha alcanzado después de más de una década de trabajo continuado.
Una apuesta por la infancia y el futuro de la ciudad
Con esta duodécima edición, ICI Ceuta reafirma su compromiso con la infancia, la adolescencia y las familias de la ciudad. La iniciativa vuelve a presentarse como un espacio de encuentro donde el aprendizaje, la participación y la convivencia se convierten en protagonistas durante los meses estivales.
Las entidades organizadoras destacan que el proyecto no solo ofrece alternativas de ocio saludable, sino que también contribuye a fortalecer la red comunitaria y a promover valores como el respeto, la cooperación y la inclusión.
Durante las próximas semanas, cientos de participantes volverán a llenar de actividad las barriadas y centros educativos que forman parte de esta Escuela de Verano, una propuesta que, doce años después de su puesta en marcha, continúa creciendo y manteniendo intacto su objetivo de construir comunidad a través de la participación ciudadana.






