Arquitectos del Ministerio de Justicia están elaborando un informe para conocer la idoneidad del Banco de España como futura sede judicial. Tras haber girado visita al lugar que ocupó la entidad bancaria y que lleva un par de años cerrada, ahora están en fase de elaboración de un informe en el que tendrán que detallar ya no solo las posibilidades de uso del Banco sino también el coste económico de la reforma que habría que llevar a cabo en la zona para que pueda ser empleada como futura sede judicial.
El secretario general de la Administración de Justicia, Joaquín Silguero, ya visitó el Banco de España en compañía del delegado del Gobierno, Francisco Antonio González, y la secretaria de Gobierno de Justicia, Josefa Vilar, llevándose una buena impresión del lugar. Pero los proyectos necesitan algo más que subjetividades, así que ahora se trata de conocer si, previa reforma del lugar, éste serviría para responder a las necesidades de la clase judicial.
De entrada el Banco de España dispone de amplitud, tiene zonas que podrían ser empleadas como calabozos, que conectan además con el garaje subterráneo de que consta el edificio. Su céntrica posición ayuda también a responder a las peticiones de la clase judicial. La sede del Banco de España podría servir, por sus dimensiones, como centro neurálgico judicial, teniendo como apoyo el actual Palacio de Justicia, reduciendo así a dos el número de sedes operativas.
Instituciones como la del TSJA ya han alertado en las memorias llevadas a cabo en los últimos años de la necesidad urgente de disponer de una nueva sede judicial para Ceuta.
La idea de reutilizar la sede del Banco se gestó en la propia Delegación del Gobierno, como parte de ese plan centrado en el aprovechamiento de los recursos que ya existen para, previa reforma, darle un uso demandado. En este caso concreto, la Administración se ahorraría tanto la redacción de un proyecto para la nueva sede como la construcción en sí del inmueble, acortando además en plazos la vigencia del lugar.
La misma praxis se ha tenido en cuenta con la pretendida reutilización del albergue de Hadú para futura Jefatura Superior, toda vez que el proyecto de construcción de la nueva sede está suspendido y ni siquiera existe acuerdo sobre el lugar en el que se iba a construir.






