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CSI.F denunció ayer que un equipo de profesionales sanitarios pertenecientes a la UME y el SUAP se encontraron este lunes con las ruedas del vehículo “rajadas” y una “lluvia de piedras que les venían de todos lados” al bajar del piso en un aviso a domicilio.
El apedreamiento fue tan grave, según relató, que tuvieron que “resguardarse en un supermercado cercano al domicilio para no recibir ningún impacto”.
Desde este sindicato instaron a las autoridades a que pongan remedio a esta situación, primero a Ingesa, porque muchos trabajadores tienen que “poner sus coches para hacer estos domicilios”; y luego a la Ciudad y a la Delegación del Gobierno, para que se pongan “manos a la obra y atajen de una vez este problema”. CSI.F lamentó que estos profesionales solo van a ayudar a los usuarios y se les trata de esta manera: “El día que ocurra una desgracia entonces se pondrá remedio”.





