Vecinos de la barriada de Cortijo Moreno han trasladado públicamente su profunda "preocupación y malestar" ante la inacción del Gobierno de Ceuta frente a un problema que afecta "directamente a su salud y a su calidad de vida" de los que allí residen.
Según cuenta un vecino, en Cortijo Moreno se encuentra instalada "desde hace más de veinte años", una antena de grandes dimensiones cuya presencia siempre ha generado "inquietud entre los residentes".
Sin embargo, en los últimos meses esta preocupación se ha intensificado, especialmente tras conocer "los posibles efectos perjudiciales que este tipo de instalaciones pueden tener" si no cumplen con las normativas vigentes o si no se someten a los controles adecuados.
Los vecinos han expresado su temor de que "el cáncer, enfermedad por la que ha pasado alguno de nuestros vecinos, tuviera que ver con la instalación de esta antena y las emisiones que produce".
La denuncia formal de los vecinos
En octubre, se presentó una denuncia formal ante el área competente de la Ciudad Autónoma, solicitando una inspección y la verificación de las condiciones en las que opera esta antena.
A día de hoy, "no hemos recibido respuesta alguna". Tampoco se ha realizado inspección, ni se ha informado del estado del expediente, y los vecinos continúan esperando una explicación sobre "la falta de actuación".
Ante este silencio administrativo, los vecinos han recogido "más de 200 firmas solicitando la retirada de la antena o, al menos, la comprobación inmediata de su legalidad y de los niveles de emisión". Pese al esfuerzo colectivo, la administración sigue "sin dar señales de movimiento", lamentan los afectados.
Sus peticiones
Los vecinos de Cortijo Moreno consideran "inaceptable" que un asunto que "afecta a la salud pública y al bienestar de cientos de familias" sea ignorado por la Ciudad. "La ciudadanía tiene derecho a ser escuchada, a recibir información y a que se garantice el cumplimiento de la normativa vigente", reclaman los vecinos.
Los vecinos de Cortijo Moreno exigen públicamente:
- Que la Ciudad Autónoma realice de manera urgente una inspección técnica de la antena.
- Que se informe a los vecinos del estado real de la denuncia presentada en octubre.
- Que se garantice la transparencia en todo el proceso.
- Que se valore la retirada o reubicación de la instalación si no cumple con los requisitos legales o si supone un riesgo para la población.
Los vecinos de Cortijo Moreno añaden que "no buscamos confrontación, sino seguridad, información y respeto", y advierten que continuarán movilizándose hasta obtener "una respuesta clara y responsable por parte de las autoridades".







Como vecino, considero preocupante la existencia de una antena de radioaficionado de grandes dimensiones ubicada en plena zona residencial, instalada desde hace décadas y, según se aprecia, sin un mantenimiento ni una supervisión técnica adecuados.
Conviene recordar algunos datos objetivos. Las instalaciones radioeléctricas, incluidas las de radioaficionados, están sujetas en España al Real Decreto 1066/2001, que regula los niveles máximos de exposición del público a campos electromagnéticos. El problema no es la legalidad “en origen”, sino la falta de controles periódicos, la antigüedad de la estructura, la potencia radiada, la direccionalidad de las antenas y su proximidad a viviendas, colegios o zonas habitadas.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) clasifica los campos electromagnéticos de radiofrecuencia como posiblemente cancerígenos (grupo 2B), lo que no implica causalidad directa, pero sí aconseja aplicar el principio de precaución, especialmente cuando existen exposiciones continuadas durante años y en entornos urbanos densos.
En distintas zonas de España ha habido conflictos vecinales y actuaciones administrativas relacionadas con antenas de gran potencia (tanto de telecomunicaciones como de radioaficionados), que han derivado en mediciones oficiales, reubicaciones o desmantelamientos cuando se ha comprobado incumplimiento normativo, ausencia de licencias actualizadas o riesgos estructurales. No es una cuestión ideológica, sino técnica y preventiva.
A esto se suma otro aspecto no menor: las interferencias radioeléctricas. Una instalación antigua o mal mantenida puede generar emisiones no deseadas que afectan a la recepción de televisión, radio, telefonía o servicios inalámbricos, algo que los técnicos conocen bien y que suele ser indicio de que la antena no está funcionando en condiciones óptimas.
Por último, aunque no se puede establecer una relación directa entre antenas y enfermedades sin estudios epidemiológicos serios, la acumulación de casos de cáncer u otras patologías graves en una misma zona obliga, como mínimo, a investigar, medir y revisar la instalación con total transparencia. Negar cualquier duda no es científico; medir, comprobar y actuar sí lo es.
Los vecinos no pedimos alarmismo ni juicios precipitados. Pedimos inspecciones técnicas independientes, mediciones públicas de emisiones, verificación de licencias, evaluación estructural de la torre y, si procede, la reubicación de la antena a un entorno compatible con su potencia y características.
La salud pública, la seguridad estructural y el derecho a vivir en un entorno seguro deben estar siempre por encima de intereses particulares, incluso cuando se trate de actividades legales como la radioafición.
La salud pública, la seguridad estructural y el derecho a vivir en un entorno seguro deben estar siempre por encima de intereses particulares, incluso cuando se trate de actividades legales como la radio afición.
Es realmente mas que curioso, que solo te preocupe la Salud Publica cuando se trata de un particular, sin embargo, no veo que digas nada sobre las grandes empresas y multinacionales que te suministran el maravilloso internet en todas sus versiones, así como la telefonía móvil, con grandes antenas transmitiendo 24h 365dias, sin descanso, me hago una pequeña composición de lugar, me imagino a un hijo tuyo u otro familiar bien cercano a ti, postrado en la cama de un hospital, como consecuencia de un cáncer, luchando a vida o muerte, provocado por las transmisiones electromagnéticas de los teléfonos móviles y de las antenas para esos teléfonos, pero, por favor, no importa, no importa si se muere o sale adelante, y lo bien que se lo está pasando con su teléfono móvil en la cama luchando por su vida...... Que importa un poco de cáncer, tenemos móviles, que importa un poco de cáncer, tenemos internet. HIPOCRESIA ELEVADO AL CUADRADO.
Otra de tus observaciones, La Organización Mundial de la Salud (OMS) clasifica los campos electromagnéticos de radiofrecuencia como posiblemente cancerígenos (grupo 2B), lo que no implica causalidad directa, pero sí aconseja aplicar el principio de precaución, especialmente cuando existen exposiciones continuadas durante años y en entornos urbanos densos. Cosas de la vida, que curioso que esta información no ha sido bastante para disuadir a las autoridades sanitarias, y, construir un gran centro de salud, PEGADITO AL CENTRO DE TRANSMISIONES DEL EJERCITO, SI, JUSTO ENCIMA SACAS LA MANO POR LA VENTANA Y TOCAS LAS ANTENAS DE TRANSMISIONES MILITARES, LAS CUALES SIGUEN EL MISMO SISTEMA DE TRANSMISION QUE ESA ANTENA QUE TANTO TE PREOCUPA.
HIPOCRESIA ELEVADA AL CUADRADO.
LA VIDA ES BELLA.
Empezaré por lo obvio: utilizar como ejemplo a un hijo mío enfermo de cáncer, insinuando que no me importaría su sufrimiento, es zafio, innecesario y profundamente impropio. Dice más de quien recurre a ese recurso que de a quien pretende atacar. Yo no voy a caer tan bajo como para usar a tu familia o a la de nadie para intentar ganar un argumento.
Dicho esto, vayamos a los hechos, no a los dramatismos.
Nunca he afirmado que la radioafición “cause cáncer”. Precisamente he sido claro: no existe evidencia científica concluyente que establezca causalidad directa. Lo que sí existe y esto no es opinión, es una clasificación de la OMS en el grupo 2B, que no afirma causalidad, pero sí justifica aplicar el principio de precaución en exposiciones continuadas y en entornos residenciales. Eso no es hipocresía: es prudencia.
Respecto a las grandes empresas, multinacionales o instalaciones militares:
tu argumento es falso por omisión. Que algo sea grande, estatal o empresarial no lo convierte en intocable. Si una antena de telefonía, una infraestructura militar o cualquier instalación no cumple los límites legales o se salta controles, estaré exactamente igual de en contra. La diferencia es que esas instalaciones están sometidas a controles periódicos, auditorías y marcos regulatorios estrictos, mientras que en el caso que nos ocupa hablamos de una instalación privada concreta cuya ubicación y cumplimiento es legítimo cuestionar.
Comparar una antena doméstica con redes completas de telecomunicaciones reguladas, y hacerlo además desde el terreno emocional, no es un argumento: es una pirueta retórica.
En cuanto al centro de salud que mencionas: si está ahí es porque las autoridades competentes han certificado que cumple los límites legales de exposición. Si mañana se demostrase lo contrario, mi postura sería exactamente la misma. La coherencia consiste en defender criterios, no en elegir bandos.
En primer lugar das por sentado y confirmado que esa antena no cumple con ningún reglamento, normas o requisitos legales y que no está perfectamente controlada, te voy a dar un par de datos gratis, El primer interesado de que la antena esté en perfecta condiciones es el operador de radio, con licencia expedida por la dirección general de telecomunicaciones a nivel estatal y supervisado por la sede provincial de Ceuta, porque le interesa, porque si no se encuentra en perfecto estado, no puede transmitir, es decir, no puede hacer uso de su instalación. Una vez aclarado que si cuenta con los permisos legales, ya podemos decir que está en igualdad de condiciones que tus queridas antenas de Telefonía.
Otro punto muy interesante y que una antena de radio aficionado como la que nos ocupa, mantiene una gran diferencia con tus antenas de Telefonía a las que adoras con todo tu amor, es que las de Telefonía, están por todos lados y cada vez mas, y lo mas importante o quizás peligroso, sus transmisiones son 24 horas los 365 días del año, un radio aficionado, puede dejar su equipo de radio encendido 24 horas los 365 días, que mientras el radio aficionado no realice ni una sola transmisión, ESA ANTENA NO EMITE NI UNA SOLA ONDA, NI UNA, es idéntica a la antena de televisión que seguro tienes en tu edificio o en tu casa. INOCUOA.
Hablas de la distancia de seguridad, el centro de salud del recinto, se encuentra pegado al centro de transmisiones militares y defiendes que de seguro no es PERJUDICIAL PARA LA SALUD, pero tu te identificas como vecino de Benítez, afectado y posible victima de esa antena, que se encuentra como poco a 500 o 700 de distancia, HIPOCRESIA EN ESTADO PURO.
Por ultimo, dices que, La diferencia es que esas instalaciones están sometidas a controles periódicos, auditorías y marcos regulatorios estrictos, mientras que en el caso que nos ocupa, según tu, NO. Te voy a poner un ejemplo, LAS ARMAS, están sometidas a un riguroso control de fabricación, licencias, controles periódicos por las fuerzas y seguridad del estado, AUN ASI, ESAS ARMAS QUITAN MUCHAS VIDAS, que sea legal, no significa que sean buenas. Si, las armas no matan, matan las personas que las usan, las antenas de telefonía no producen enfermedades, la producen las personas que se lucran y ganan millones a costa de nuestra salud y que todos aceptamos con total normalidad. HIPOCRESIA EN ESTADO PURO O COBARDIA.
¿Recuerdas el famoso día del apagón en toda España? tus queridas antenas de Telefonía, reguladas y vigiladas estrictamente dentro del marco de la legalidad, de nada te servían, o en zonas de catástrofes naturales donde tus queridas antenas de telefonía tampoco valían para nada, sin embargo, los radio aficionados, SI, Estábamos comunicados, y a disposición de todos, con simples baterías, tenían sus emisoras de radio en marcha y comunicándose con cualquier punto de España donde hubiera un Radio Aficionado, emitiendo ondas de esperanza, dispuestos a ayudar con sus MALIGNAS ONDAS.
QUIEN ESTÉ LIBRE DE PECADO QUE TIRE LA PRIMERA PIEDRA.
LA VIDA ES BELLA.
Leo tu mensaje con atención, aunque tengo la sensación de que tú no has leído los míos con el mismo cuidado. Lo aclaro desde el principio para evitar más malentendidos: yo no doy por sentado que la antena incumpla la normativa, ni he afirmado que sea ilegal, ni he dicho que “cause enfermedades”. Eso lo has puesto tú… en mi boca.
Hablo desde una posición muy simple y muy poco épica: la de un vecino que quiere vivir en un entorno seguro, sin dogmas, sin banderas y sin intereses personales. Y ahí está, precisamente, la diferencia entre ambos.
Como ingeniero, permíteme una puntualización técnica básica:
que un radioaficionado tenga licencia no convierte automáticamente cualquier instalación en irreprochable desde el punto de vista ambiental o urbanístico, ni exime de controles independientes cuando la instalación es de grandes dimensiones y ubicada en entorno residencial. Licencia de operador = cheque en blanco. Esto no es una opinión, es normativa administrativa básica.
Es cierto ,y nadie lo ha negado, que una antena solo emite cuando transmite. Gracias por el dato, que es de primero de telecomunicaciones. Pero la evaluación de impacto no se hace sobre intenciones, sino sobre escenarios posibles, exposición acumulada y ubicación. Por eso existe el principio de precaución, que no es un invento mío ni un ataque a la radioafición, sino una herramienta técnica aceptada internacionalmente cuando hay exposición prolongada en zonas habitadas.
Respecto a las antenas de telefonía, vuelves a discutir con una caricatura de lo que digo. Ya he dejado claro ,varias veces, que si no cumplieran permisos o controles, apoyaría exactamente igual su retirada. La diferencia, te guste o no, es que sus mediciones, auditorías y niveles de emisión son públicos y periódicos. En el caso que debatimos, no. Esa es la diferencia. No la fe, no el amor, no la hipocresía: la trazabilidad del control.
Tu comparación con las armas es muy reveladora, pero no por lo que crees. Mezcla moral, metáforas y emociones… y se aleja completamente del análisis técnico. Aquí no estamos debatiendo si algo es “bueno” o “malo” en abstracto, sino si una instalación concreta, privada y de gran tamaño, en un entorno concreto, genera inquietud legítima en vecinos. Eso se responde con datos, no con analogías épicas.
Sobre apagones, catástrofes y ondas de esperanza: respeto profundamente la labor de los radioaficionados en emergencias. De verdad. Pero el altruismo no sustituye al análisis técnico ni invalida el derecho de los vecinos a pedir garantías. Una cosa no anula la otra.
Y termino con algo importante:
yo no te conozco, no he hablado de ti, ni de tu familia, ni de tu vida personal. Tú sí has cruzado esa línea conmigo en mensajes anteriores. No es brillante, no es valiente y desde luego no fortalece ningún argumento.
Si nada se teme, si todo es tan impecable y tan inocuo como afirmas, no debería haber el menor problema en someter la instalación a todas las comprobaciones necesarias. Eso es exactamente lo que pedimos los vecinos. Nada más. Nada menos.
La vida es bella, sí.
Sobre todo cuando se vive con respeto, salud y un debate a la altura.
Por mi parte, aquí termino: cuando el nivel baja al terreno emocional y personal, ya no es un debate técnico, es otra cosa.
¡Cómo les pidan los permisos de construcción de sus viviendas a los vecinos, si que van a dar trabajo par hacer informes a Urbanismo y al Mº de Defensa!
Como todo en Ceuta, ponen ahí el armatoste ese tan grande y peligroso que c las radiaciones q tiene dar eso y lo peligroso q es , debería de estar prohibido tan cerca de casas y tantas familias que hay a su alrededor.
Y poco privacidad puesto q con esa antena puede entrar en las líneas telefónica …. Deberían de estar probidad totalmente y quien la quiera q se compre una parcela en medio del monte y no juegue c la vida de las personas.
Si emiten ondas como las del wifi que lo investiguen para que el barrio se quede tranquilo, pero que afecta seguro porque interfiere en los teléfonos, no se escuchan bien, y en los televisores también. Así que afectar afecta. Y ahora con el viento también hay peligro de que se rompa alguna pieza con la altura que tiene. No se han caído palmeras?
Entendiendo que a algunas personas les pueda generar inquietud ver una antena de radioaficionado, pero es importante aclarar que esta instalación está legalmente autorizada, y que cuentan con sus permisos correspondientes cumpliendo la cumplen normativa técnica.
Las antenas de radioaficionado no representan riesgo alguno para la población. De hecho, sus emisiones están reguladas y controladas, igual que ocurre con muchas otras tecnologías que usamos a diario.
Resulta curioso que a veces se critique este tipo de antenas como “peligrosas”, mientras que la mayoría de la gente lleva un teléfono móvil pegado al cuerpo durante horas, dispositivo que también emite radiación electromagnética de forma constante.
La radioafición, además, es una actividad reconocida internacionalmente, con un importante valor social y técnico, especialmente en situaciones de emergencia y comunicaciones de apoyo.
Informarse con rigor siempre ayuda más que dejarse llevar por el miedo o los rumores.
Por cierto la ciudad no tiene competencia alguna en este asunto, es Telecomunicaciones del Estado quien regula estas instalaciones.
Por la imagen tiene pinta de ser una torre de radioaficionado. Esas torres solo emiten ondas no ionizantes, esas ondas son mas suaves que las del router con Wifi que tenemos todos 24/7 emitiendo a 1 metro del sofá. Deberían quitar los routers también, o por lo menos al que puso la denuncia.
Lo mejor afecta en algo , allí pasan cosas muy raras. Nadie va nada, nadie oye nada, nadie sabe nada . Eso culpa de la antena seguro.