Ciertamente Ceuta, décadas atrás, (a pesar de su vieja y larga historia) para muchos ciudadanos era una capital no muy conocida, se la comparaba como el simple establecimiento de unas tiendas acordes solo para vender artículos baratos, de regalos en cualquier esquina, a precios de verdaderas gangas. Solamente para estos menesteres se tenía en cuenta la ciudad.
Ahora el verdadero sentido de la ciudad ceutí se observa con muchísima objetividad, realidad y con visión de futuro al máximo. Porque si antaño Ceuta parecía una simple tierra prometida, la generación actual, gracias a sus mayores, ha conseguido crear un futuro fuerte, abierto, amplio, llenos de ilusiones y esperanzas.
Soy amante de esta entrañable capital española y les recomendaría a todos los ceutíes que sigan despiertos, luchando con tesón, merece la pena; todos a una, como en Fuenteovejuna. Mostrad al mundo vuestra extraordinaria riqueza potencial. Y que nuestra madre patria no olvide jamás que tiene a una hija pequeña, pero noble, que se llama Ceuta, la Perla del Mediterráneo.






