“La ciencia no puede quedarse encerrada en un laboratorio”. Bajo este lema la presidenta del Consejo Andaluz de Reservas de la Biosfera se ha presentado ante docentes y alumnos en el salón de grados del Campus de Ceuta.
Ana Villaescusa, fiel creyente del poder que ejerce el saber en la sociedad, ha visitado a la ciudad este miércoles para compartir sus conocimientos en el I Encuentro de ciencia ciudadana.
La investigadora se ha personado en el evento para ofrecer una ponencia magistral sobre la materia. Tras años de dedicación al proyecto ‘Diverciencia’, la docente tiene bagaje suficiente como para sentar cátedra.
Obligación social

Antes de sentarse en la mesa e iniciar su conferencia, la docente ha compartido sus impresiones y pareceres. A las puertas del salón de grados del centro universitario, con una amplia sonrisa, ha defendido la contribución que la ciencia tiene para con la sociedad.
Cuando deja atrás las revistas, los laboratorios y los espacios estrictamente académicos, puede convertirse en una herramienta de conocimiento útil. Sin embargo, para lograr que tenga repercusión en la calle, es imprescindible que existan precursores que inicien el camino.
“Creo que los científicos tienen la obligación social de trasladar esos saberes a la ciudadanía”, ha señalado. De hecho, ha destacado que un canal para conseguirlo son las ferias, que tienen por objetivo crear una comunicación social.
“Es decir, sirven para que las personas sepan lo que hacen los expertos”, ha comentado. Un ejemplo sería que, a través del contacto entre un colectivo y un profesional, surgiera una iniciativa en torno al Alzhéimer. “Podrían realizar estadísticas en el campo de Gibraltar y hacer un cuestionario”, ha detallado.
Un diálogo esencial

Villaescusa ha afirmado que es “fundamental” que se entable ese diálogo entre ambos sectores sociales. “La ciencia no puede quedarse dentro de las universidades y de los laboratorios. Tiene que llegar a los demás”, ha remarcado.
Considera que ‘Diverciencia’ ha alcanzado esta meta en sus veinte años de trayectoria. “Lo ha conseguido. Soy ambiciosa. Por eso en 2013 planteé hacer algo más que la feria. Invité a investigadores de Algeciras para dar una conferencia inaugural del evento”, ha trasladado.
“Fue un éxito porque se vio que hay gente de allí en el Reino Unido, en Alemania y en centros punteros de España”, ha concretado. “Eso para mí ha aportado a la ciudad porque al terminar las charlas se quedaban”, ha especificado.
“Nos decían que, si necesitábamos algo, que lo dijéramos. Siempre les respondía que nos dieran una beca de investigación para un alumno se segundo de bachillerato”, ha relatado. “Gracias a eso ahora la asociación cuenta con una que no la tiene ninguna feria en Andalucía. Estoy muy orgullosa de ello”.
Potencial en Ceuta

Villaescusa, tras su toma de contacto con Ceuta, ha valorado que sí tiene potencial para llevar a cabo un proyecto de ciencia ciudadana de gran calado en la sociedad. “Lo que se está haciendo este miércoles va a dar esa clave para ponerlo en marcha”, ha manifestado.
“¿Se puede sacar de esto una iniciativa que lleve a la ciudad a una transformación? Creo que sí. Es cuestión de proponérselo”, ha asegurado. “No estimo que sea tanto una cuestión de esta localidad o de otra”, ha expuesto.
“Se pueden desarrollar propuestas en todos los sitios si hay voluntad de hacerlas”, ha indicado. “Es cierto que, en ocasiones, es necesario tener dinero, pero a ver. Considero que la intención está por encima de eso”.
El I Encuentro de ciencia ciudadana asienta las bases para construir, poco a poco, una estrategia que dé alas a asociaciones y entidades para, más tarde, echar a volar. Se ha convertido, en definitiva, en una oportunidad para impulsar la divulgación a nivel local.






