Los autobuses urbanos de Ceuta han transportado a más de dos millones de viajeros en la primera mitad de año. Solo la línea 7, la de la frontera, suma más de 500.000 usuarios. Desde que la ciudad incorporó 14 autobuses híbridos hace poco más de doce meses, el transporte urbano ha incrementado la demanda notablemente.
El análisis de los registros mensuales muestra cómo la ciudadanía ha respondido de forma positiva a la modernización de la flota de autobuses por parte de la Ciudad. Desde Amgevicesa anuncian que comprarán otros 14 vehículos en breve. Una adquisición que, “están preparando” y que “esperan tener adjudicada a finales de año”.
La introducción de los autobuses híbridos se llevó a cabo en 2024. Se adquirieron 14 vehículos de la marca Mercedes. El resto lo conforma una flota de 26 autobuses con una antigüedad media de 11 años cada uno heredada de la anterior empresa adjudicataria del servicio. La llegada de los nuevos autobuses ha sido percibida como un cambio necesario y beneficioso por los ceutíes, no solo por el confort y la tecnología de los nuevos vehículos, sino también por su impacto positivo en el entorno.
El gerente de Amgevicesa, José Luis Fernández Medida, ha valorado positivamente el primer año de circulación de los híbridos: “En líneas generales el balance es positivo. Nuestro objetivo principal era conseguir incrementar el número de viajeros y se ha logrado”, comenta.
Un aumento que avalan las cifras registradas a lo largo de los últimos años. En todo el 2022 utilizaron en Ceuta el servicio de transporte urbano 2.705.172 personas y, solo en la mitad de 2025 los datos superan ya los dos millones de usuarios, por lo que previsiblemente el ejercicio se cerrará duplicando al menos esas cifras.
Una flota de autobuses sostenible

Fernández Medina ha anunciado que en breve la flota híbrida se verá duplicada y que a ello habrá que añadir cuatro microbuses “que ya están en proceso de construcción y que esperamos lleguen en los primeros meses de 2026 y con los que llegaremos a sitios a los que ahora no podemos” como San Antonio o Postigo.
Esta transformación no solo ha supuesto una mejora en la calidad del servicio de autobuses urbanos, sino también un paso decidido hacia un modelo más sostenible y comprometido con el medioambiente.
La reducción de ruido, las menores emisiones y el menor consumo de combustible hacen que estos autobuses sean una alternativa respetuosa con el medioambiente, algo cada vez más valorado por los ceutíes. Además, la mayor disponibilidad de unidades en circulación ha permitido aumentar la frecuencia de paso, haciendo el servicio más ágil y atractivo frente al uso del vehículo privado.
Movilidad urbana más eficiente
“Desde la incorporación de los autobuses Mercedes Citaro Hybrid, Ceuta ha dado un paso firme hacia una movilidad urbana más eficiente, respetuosa con el medio ambiente y alineada con los objetivos de sostenibilidad. En este primer año, los resultados hablan por sí solos: una notable reducción de emisiones contaminantes, menor consumo de combustible y una experiencia de viaje más cómoda y silenciosa para los usuarios”, han señalado desde la gestora.
Gracias a esta apuesta por la innovación y la movilidad sostenible, Ceuta viaja en bus con una nueva conciencia ambiental, haciendo del transporte público una opción no solo práctica y económica, sino también responsable.
El balance del primer año refleja un cambio real en la manera de moverse por la ciudad, donde cada trayecto cuenta en la construcción de una Ceuta más eficiente, más sostenible y pensada para el futuro.
Datos por barrios
Después de la línea que conecta con la frontera del Tarajal, la L-8 es la más frecuentada. Este recorrido, Príncipe Alfonso- Arcos Quebrados, recoge hasta junio la cifra de 464.549 viajeros. La tercera ruta más frecuentada en Ceuta es la L-6 San José, que fue utilizada en la primera parte del año por 429.925 usuarios.
En cuarta posición de uso se sitúa la línea que lleva al Hospital (L-4), con 183. 828 viajeros. Los autobuses que llevan a Zurrón (L-2) recogen el dato de 147.141 clientes y la línea a la Libertad (L-3) también destaca en el informe con 128.653 pasajeros, entre usuarios con bonobús y personas con ticket.
El resto de recorridos tiene unas cifras menores, aunque va en aumento. Llama la atención, que los autobuses que llevan a Benzú (L-5) sumen 91.371 usuarios, sobre todo si se tiene en cuenta el grueso de esa población.
La ruta L-9 (Centro Penitenciario) fue utilizada por 68.026 personas y la L-11 (Juan XXIII- Odonell) por 61.683. Una de las conexiones menos demandada es la de San Amaro (L-1) que fue transitada por 22.569 usuarios hasta junio. Finalmente, la línea ‘Puerto’ es la que menos utilizan los ceutíes para moverse. Concretamente este trayecto lo utilizaron 22.225 personas en lo que llevamos de 2025.
Estos datos refuerzan la importancia de contar con un servicio adaptado a las necesidades reales de movilidad por barrios, especialmente en zonas con alta densidad poblacional o escasa cobertura previa.
Consumo

El consumo del Citaro Hybrid, marca de los vehículos utilizados para el servicio, varía según diversos factores, como el tipo de ruta, la carga del autobús, las condiciones climáticas, por el uso del aire acondicionado y hasta por el estilo de conducción. Sin embargo, desde Amgevicesa aseguran tener un ahorro de combustible de entre un 8% y un 10% en comparación con las versiones convencionales solo diésel.
Menos contaminación
Hay que subrayar que con la puesta en marcha de los 14 autobuses híbridos desde la Ciudad se hizo una apuesta firme por la sostenibilidad, ya que contamina menos que una flota compuesta por coches de tipo convencional. Esto es debido, en primer lugar, al menor consumo de combustible.
Según el jefe de Sección de Autobuses de Amgevicesa, Jesús María Fernández, los autobuses híbridos combinan un motor de combustión interna con un motor eléctrico. “El motor eléctrico asiste al de combustión en situaciones concretas como el arranque desde parado. Esto hace que se gaste menos combustible y, a su vez, disminuye las emisiones de gases de efecto invernadero y contaminantes”, explicaba.
El contar con estos autobuses reduce también las emisiones. Al consumir menos combustible, los autobuses híbridos emiten menos dióxido de carbono, óxidos de nitrógeno y partículas contaminantes si se compara con los autobuses de toda la vida.
Por otra parte, estos vehículos que circulan por Ceuta ayudan a recuperar energía con un sistema que convierte la energía cinética en energía eléctrica durante el frenado, almacenándola en baterías para su uso posterior. Esto, según explican desde los talleres de Amgevicesa, mejora la eficiencia y reduce, a su vez, el impacto ambiental.







Dijeron que para el 2025, ahora que para el 2026 y teniendo en cuenta que este acaba el 31 de diciembre, veremos... Cuánta ineficacia. Cómo se nota que ellos tienen sus buenos coches y buenas motos. Si yo tuviera una escoba...a cuantos borraría...
Muy bien. Ahora a poner carteles de recorridos y numeración de paradas como Dios manda. De lo contrario muchos usuarios seguiremos sin saber cual autobús coger. ¿De verdad cuesta tanto hacer un mapa y marcar los recorridos en las paradas?... porque ya de la APP-Google maps ni hablamos.