El mar se convirtió este pasado lunes en el aula perfecta para los 64 alumnos de sexto de Primaria del Colegio Reina Sofía, que participaron en una jornada de kayak educativo junto a Ceuta Kayak, dirigida por Antonio, conocido cariñosamente como “Kuki”.
La actividad, que cumple su segundo año consecutivo, tuvo un propósito claro: fomentar la educación medioambiental y los hábitos de vida saludable entre los más jóvenes. En esta experiencia, el deporte y la naturaleza se unieron para enseñar desde la práctica la importancia de cuidar el entorno.
Descubriendo la costa y su fauna protegida
Durante la travesía, los alumnos recorrieron una parte de los acantilados de Ceuta, donde conocieron de cerca el hábitat de la gaviota, una especie protegida por la Ciudad Autónoma. Guiados por los monitores, aprendieron a observar sin alterar el ecosistema y a comprender el impacto positivo que puede tener la conciencia ambiental desde edades tempranas.
Además, el recorrido sirvió para que los estudiantes se familiarizaran con las normas básicas de seguridad en el mar, el trabajo en equipo y la responsabilidad compartida con el medio ambiente.
Desayuno saludable y conciencia sostenible
Tras la actividad deportiva, los jóvenes disfrutaron de un desayuno saludable compuesto por agua y frutas frescas como plátanos, peras y manzanas, reforzando la importancia de una alimentación equilibrada y sostenible.
Los docentes del centro destacaron la implicación y entusiasmo de los alumnos, que vivieron la jornada “como una auténtica aventura educativa”, combinando diversión, aprendizaje y respeto por la naturaleza.
Una iniciativa de colaboración educativa y social
La actividad se enmarca en el programa “Todos somos parte del mundo”, impulsado por Huertos y Parcelas Urbanas Ciudad de Ceuta y la Federación Provincial de Asociaciones de Vecinos. Además, contó con la colaboración de las Consejerías de Servicios Urbanos y Medio Ambiente, Educación, Sanidad y Servicios Sociales, así como del Colegio Reina Sofía, su junta directiva, la FAMPA 4 Culturas y el equipo docente formado por Iván, Laura, Gloria, el profesor especialista y Abderahman, este último enlace escolar y propulsor del huerto educativo del centro.
El compromiso conjunto de instituciones, educadores y entidades sociales convierte este tipo de experiencias en una lección viva de cooperación y respeto ambiental, donde los más pequeños aprenden que cuidar el planeta también puede comenzar desde un remo y una sonrisa.






