Para empezar a conocer algo de Ucrania, sólo tuve que acoger una navidad a la pequeña Lila y un año más tarde a Sofía algo mayor, aunque lo más importante para nosotras durante este tiempo de acogida familiar, fue aprender a convivir, a enfadarnos y a dejar de hacerlo, a jugar, a aprender a contar y a cantar en los dos idiomas, a dormir juntas, a comer mucha fruta, mucho pescado, mucho pollo y yogures de todos los sabores; a cantarles nanas para dormir y amanecer con unas pequeñas a las que atender, cuidar y darles todo mi cariño durante el mes que tanto me dieron. Por ello quiero, que si aún no os habéis animado a acoger a algún niño ucraniano (o de cualquier otra nacionalidad), por lo menos penséis en esa posibilidad; mientras tanto, quiero daros a conocer algunos datos y curiosidades de este país.
Ucrania limita con Polonia, Eslovaquia, Rumanía y Hungría. La Bandera de Ucrania simboliza un campo de trigo sobre un cielo azul, y su escudo tiene la imagen de un tridente.
Su nombre oficial Ucrayina, como ellas me decían, significa zona fronteriza y hasta el año 1991 formó parte de la Unión Soviética. Es una República y su capital es Kiev. El idioma oficial es el ucraniano (segundo idioma más melódico del mundo después del italiano), pero también se habla ruso.
Su moneda se llama Grivna, que equivale a 100 kopecs, y sólo con nuestro pasaporte podemos visitarlo, mucho mejor en primavera, donde amanece una hora antes que en España.
Hay mucho trigo, remolacha y girasol. Sus tierras negras son las mejores para la agricultura.
Ucrania era conocida tradicionalmente como el granero del Imperio Ruso y tiene así una reconocida fama de país de comida rica y abundante. Hay mucho trigo, remolacha y girasol.
Se toma mucho té, y una sopa de color rojo, hecha con remolacha, llamada Borsh, mucha col, ensaladas y unas empanadillas de carne, setas o frutas, llamadas Varenky El Salo es grasa de cerdo salada, lo que puede sonar no muy apetecible - hasta que se prueba-. Tradicionalmente se sirve con vodka, junto con una preparación de pepinillos, pan y otros aperitivos. El pan típico lleva cereales, por eso es oscuro. Se toma mucho vodka y cerveza pues es muy barata y hay muchas marcas locales, como Chernigovsky, Slavutich y Obolon.
Su religión es cristiano-ortodoxa en mayor número, pero también hay católicos, protestantes, judíos y musulmanes. La Catedral de Santa Sofía en Kiev, que es patrimonio mundial de la UNESCO, y la iglesia de la Cúpulas Doradas de San Miguel en Kiev, formada por varios edificios entre ellos un claustro y el campanario, es espectacular.
Las festividades religiosas son muy importantes y existe un amplio abanico de ellas pues varían dependiendo de cada credo. Por ejemplo los ortodoxos celebran el Año nuevo el 7 de enero, los musulmanes a mediados de agosto y los católicos rememoran el nacimiento de Cristo el 24 y 25 de diciembre
El huevo pintado de Pascua, tiene su origen en Ucrania, lo consideran el principio de la vida.
Es un país con clima continental templado, llega a alcanzar temperaturas muy bajas y tiene muchos bosques y un relieve muy llano y muchos lagos. Sus ríos más importantes son el Dniéper y el Donets . Su pico más alto (2.061m) está en los Cárpatos y se llama Goverla y hacia el sur las montañas de Crimea y el mar de Azov y el Mar Negro. Ciudades importantes Uman, Lviv, Yalta, donde en el Gran Palacio se celebró la conferencia, que dio fin a la Segunda Guerra mundial y Odessa, con un importante puerto, junto al Mar Negro.
Que son personas hospitalarias, acogedoras y risueñas, muy testarudas pero también respetuosas con las costumbres ajenas, pues están muy acostumbrados a convivir con hombres y mujeres de distintas culturas.
Mis niñas son muy ucranianas, bastantes testarudas, tranquilas y muy alegres; siempre querían jugar y divertirse ¡ah! pero que yo las acompañara en el juego, y si había algún menor, por supuesto, organizar ellas los juegos y hacer lo que ellas dijeran, siempre.
Me gustaría pasar otra navidad con ellas. Si pudiera pedir un deseo, sería el pasarla con las dos juntas, porque ¡son tan diferentes! y cada una con tan diferentes necesidades. Sofía dormía conmigo y Lily, más independiente, en su camita se dormía bien pronto, bueno después de hacer alguna travesura como esconderse y quedarse calladita para que yo la buscara y asustarme. He aprendido muchas cositas con las dos y para volver a hablar con ellas sólo debo marcar el 0038, prefijo de Ucrania, lo haré dentro de unos días, en estas cercanas navidades.
Por último, quiero comentaros que nuestros acogimientos de niños y niñas ucranianas tienen por objeto ayudar a este colectivo de menores que viven en su país en unas duras condiciones tanto alimentarias como afectivas. Los niños y niñas provienen de muy distintos condiciones sociales, algunos son huérfanos y viven todo el año en instituciones estatales, donde no conocen lo que es un entorno familiar, ni unos lazos afectivos con un padre, una madre o un abuelo. Otros menores proceden de familias muy pobres que apenas tienen recursos para subsistir. A estos menores intentamos dar algo de lo que carecen y tanto necesitan, algo de lo que a nosotros si no nos sobra, tenemos para dar, como es el afecto y unas semanas mágicas en familia.
El acogimiento familiar es uno de los actos más solidarios que podemos hacer sin movernos de nuestra casa y viendo los resultados directamente, sin necesidad de que nadie nos lo cuente. Atrévete a disfrutar de todo lo que un niño o una niña necesitados puede darte a cambio de algo que tú tienes y que puedes ofrecer.





