“Alejandro somos todos y cada uno de los que nos pusimos el pasamontañas”. Con estas palabras, el autor de ‘Entre callejones’ ha presentado este viernes en la Biblioteca Pública del Estado Adolfo Suárez una novela que tiene mucho de realidad y está basada en Ceuta.
A través de esta historia, Alejandro ha querido contar una parte de su experiencia policial en el Príncipe con el subgrupo de la Policía Nacional que, asegura, nunca llegó a conocerse fuera del barrio.
El libro, como ha adelantado, cuenta con 46 capítulos y numerosos personajes. Entre ellos está Alejandro, un “personaje real” y por cuyo nombre “le conocían los buenos y los malos del Príncipe”, como ha señalado Antonio Martín, encargado de presentar y dirigir el acto.
Así, esta novela nace de los años en los que Alejandro formó parte de este subgrupo de la Policía Nacional que desarrolló buena parte de su trabajo en esta barriada ceutí. Un grupo que recuerda como un equipo “humano y profesional” que vivía su labor con intensidad y que permaneció activo durante seis años.
¿Por qué escribir esta historia?
Como ha expresado el autor, dejar la Policía le dejó “cicatrices” y preguntas sin respuesta y sintió la necesidad de contar lo que habían vivido ya que “lo que pasaba por las noches de día no se sabía”.
El subgrupo de la Policía Nacional estuvo activo durante seis años y desarrolló buena parte de su labor en el Príncipe. Alejandro recuerda que llegaron al barrio a principios de 2014 y que, más allá de las operaciones policiales, se queda con la gratitud de los vecinos y la relación que fueron construyendo con ellos. Y es que, con el paso del tiempo, la presencia de los agentes en el barrio se fue normalizando.
Al preguntarle si puede quedarse con una operación concreta entre las muchas que participaron asegura que “lo que me quedo es lo que no sale en la prensa”.
Desde su punto de vista, las noticias se centraban en las armas intervenidas, las detenciones o las operaciones contra el yihadismo, mientras que quedaba fuera el trabajo diario y el vínculo con las personas que vivían allí.
Con ‘Entre callejones’ también quiere alejarse de la imagen que reduce el Príncipe a sus sucesos y termina estigmatizando a todo el barrio. “Si no se cuentan las cosas, se diluyen. O se cuentan mal. Y había que contarlo bien”, sostiene sobre el origen de la novela.

Un subgrupo que, a su juicio, debió continuar
La desaparición de aquel equipo es otra de las cuestiones que aborda Alejandro. “No debió desaparecer”, sostiene. Considera que tendría que haberse producido un relevo para mantener el trabajo que se había realizado e, incluso, estudiar la posibilidad de aplicar ese modelo en otras plantillas con barrios que presentaran dificultades similares.
El policía atribuye su disolución a la decisión de un superior que, según su versión, entendió que el barrio ya no necesitaba tanta presencia policial. Es una decisión con la que sigue mostrándose en desacuerdo y que forma parte de las preguntas que lo llevaron a escribir.

Las etiquetas del Príncipe
Preguntado por si está justificada la etiqueta que pesa sobre el barrio, ha respondido que “sí y no”. “Ninguna noticia está inventada”, ha reconocido, aunque ha insistido en que existe una realidad cotidiana que queda fuera de esas informaciones: la de las familias que se levantan cada mañana e intentan salir adelante.
Por eso, no escoge entre los recuerdos del subgrupo una detención o una operación concreta. Considera que su trabajo ayudó a frenar la actividad de quienes impedían al resto de vecinos hacer vida normal. “Lo mejor fue darle al barrio lo que tiene que tener cualquier barrio: que la gente salga tranquila. Si el subgrupo tuvo un éxito, fue ese”, insistió.
"No todo se quita cuando te quitas el uniforme"
Alejandro define ‘Entre callejones’ como una novela policial, aunque advierte de que su contenido va más allá de las intervenciones de los agentes. En ella hay “mucha carga emocional” y una mirada sobre los compañeros, la sociedad y las consecuencias personales del trabajo. “No todo se quita cuando te quitas el uniforme”, ha expresado.
Sobre cuánto hay de invención en sus páginas, ha explicado que algunos lectores consideran que todo es ficción. Él lo ve de otra manera: “Un porcentaje muy alto es realidad”. Asegura que ha escrito “con respeto” y con el detalle necesario para que quien abra el libro pueda sentirse parte del subgrupo y conocer Ceuta en sus distintas vertientes.
La ciudad ocupa, de hecho, un lugar central en la obra. Durante la presentación ha leído un pasaje en el que Alejandro observa Ceuta desde Castillejos y le dirige estas palabras: “De ti muchos hablan, pero pocos te cuidan”. Una frase con la que ha querido expresar lo que siente por ella.
Ahora, a través de Entre callejones, ha decidido dejar constancia de lo que vivieron los miembros del subgrupo de la Policía Nacional y, especialmente, de aquello que nunca llegó a salir en las noticias.






