La ciudad ha vivido un inicio de Semana Santa 2026 marcado por la presencia de monseñor Ramón Valdivia, administrador apostólico de la Diócesis de Cádiz y Ceuta.
Desde el viernes 27 de marzo, el prelado ha desarrollado una intensa agenda pastoral e institucional que comenzó con un encuentro con los sacerdotes de la Vicaría General, seguido de la presidencia de la Santa Misa en honor a la Virgen del Mayor Dolor y su participación en el Vía Crucis oficial con la imagen del Medinaceli.
Durante el fin de semana, la actividad se centró en el contacto directo con las hermandades y parroquias locales.
Mons. Valdivia acompaña a Ceuta en el inicio de la Semana Santa 2026 https://t.co/1TwSJPh05n pic.twitter.com/6lrSFdJpql
— Obispado Cádiz y Ceuta (@obispadocadiz) March 31, 2026
Domingo de Ramos
La Diócesis de Cádiz y Ceuta ha destacado que tras visitar diversas sedes el sábado, monseñor Valdivia encabezó el Domingo de Ramos con la tradicional bendición de Palmas y Olivos en la Plaza de África y la posterior Eucaristía en el Santuario de Santa María de África.
Además de los actos litúrgicos, el administrador apostólico mantuvo un encuentro institucional con el presidente de la ciudad y asistió al paso de la cofradía de la Pollinica desde el palco de autoridades.
El Lunes Santo destacó por su carácter social y sacramental. Tras recibir al director de Cáritas Diocesana, Fernando Sotomayor, monseñor Valdivia presidió la Misa Crismal, ceremonia fundamental donde se consagra el Santo Crisma y se bendicen los óleos.
En su homilía, el prelado enfatizó que este rito simboliza la "alegría del servicio a los más pobres" y la acción del Espíritu Santo que transforma el presente de la comunidad cristiana.
Momentos emotivos
Uno de los momentos más emotivos de la jornada, tal y como lo ha recalcado la Diócesis de Cádiz y Ceuta, fue la renovación de las promesas sacerdotales, un acto que el obispo definió como una auténtica "historia de amor de Dios", instando a los presbíteros a mantener su fidelidad y disponibilidad incluso en los momentos de dificultad.
Asimismo, se reconoció la trayectoria de María Jesús González Ramírez con la entrega de la Medalla Pro Ecclesia Gadicense et Septense, otorgada por su vida de servicio a la Iglesia diocesana tras su reciente jubilación.
La visita concluyó con un ambiente de fraternidad, incluyendo un encuentro en la casa de hermandad del Medinaceli y un almuerzo con el clero local, reforzando el compromiso de la diócesis con los fieles ceutíes en estas fechas tan señaladas.






