Hoy nos toca despedir a un grande. Descansa en paz, amigo mío. Dejas un vacío enorme como el gran policía y profesional que fuiste, pero el verdadero vacío queda en el corazón de quienes te conocimos como persona.
Gracias por ser un amigo incondicional, un hombre de bien y, ante todo, ese padre ejemplar que lo daba todo por su familia.
Tu paso por Ceuta te hizo un hijo más acogiéndote entre sus brazos y devolviéndole tu el cariño que tanto has demostrado por esta maravillosa tierra y su gente a la que has llevado en tu corazón durante los más de 20 años que has estado destinado y desarrollando tu labor profesional como dice su himno “En esta Bendita Tierra”.

Para el recuerdo quedarán esas entrañables charlas, las reuniones etc… entre tus amigos y con tus compañeros, con los que siempre tenías palabras cariñosas y entrañables demostrando tu corazón y cariño con todos. Me quedo con nuestros viajes a Fuengirola.
Buen viaje, inspector; aquí abajo cuidaremos tu memoria. Que Dios te tenga en la Gloria Paco.






