El cementerio de Sidi Embarek ha acogido este jueves el entierro del marroquí Bilal Abdi. Un padre de familia que buscó el cruce a nado hasta Ceuta el pasado 4 de febrero bordeando el espigón desde Beliones (Marruecos) en mitad de una de las peores borrascas.
Semanas después, la Guardia Civil localizaba su cuerpo sin vida en el mar, verificándose que se trataba de Bilal, ya que portaba documentación identificativa en su poder.

En la tumba 5301 se le ha dado sepultura este jueves. Deja en Marruecos mujer y tres niños de 11, 9 y 7 años. Había buscado el pase a Ceuta para poder mantener a su familia. Ese mensaje lo trasladaron sus seres queridos.
La frontera y la imposición del visado han impedido que pudieran venir sus familiares desde Marruecos para asistir a este entierro.

Rezos y despedidas
En el cementerio de Sidi Embarek se le ha rezado y procedido a su entierro, en el mismo espacio en donde se encuentran otros magrebíes que buscaron acceder a Ceuta bordeando los espigones fronterizos.
La Funeraria Al-Qadr llevó a cabo al traslado del ataúd hasta el propio cementerio en donde ha tenido lugar esta despedida.
Los rezos y últimas plegarias han marcado el punto y final a la historia de este padre de familia, natural de Beni Mzala, que ejemplificaba esa lucha por mejorar la vida de sus hijos, su esposa y hermanos.

Sin pistas sobre su paradero y la confirmación final
Él fue protagonista de una de las campañas de búsqueda solicitadas por las familias que pierden a sus seres queridos al bordear los espigones. Durante días su imagen se publicó en El Faro con el ánimo de que alguien pudiera arrojar una pista sobre su paradero.
Cuando su cuerpo sin vida fue localizado en el mar, los agentes de la Guardia Civil comprobaron los documentos que portaba, constatando así que se trataba de él después de la realización de las pruebas oportunas gracias al trabajo del Laboratorio de Criminalística de la Policía Judicial.
Una identificación que, al menos, sirve para consolar a sus familiares y frenar la agonía de no saber dónde estaba Bilal.






Descanse en paz un hombre que arriesgo su vida y la perdió por ayudar a su familia. Dios lo tendrá en el paraiso. Dios castigará a los que no socorren al projimo, "porque tuve hambre y me diste de comer; tuve sed y me diste de beber; fui forastero y recogisteis" Mateo 25:35-40. Este es el camino de los que siguen a Jesus de Nazareth,
Ablando de inmigrantes tu eres colono inmigrante en esta tierra que así sí no te gusta lo que ves maleta en mano y derecho al puerto
Todo ésto y más es lo que está trayendo ésta migración ilegal que tanto apoyáis algunos y de la que tanto se benefician otros.