Más que un partido de fútbol, la vuelta a la competición en el Alfonso Murube para la AD Ceuta se convirtió en una oportunidad ideal para visibilizar, y denunciar, la crítica situación que atraviesa la ciudad a causa de la invasión migratoria. Una realista triste que afecta el día a día de todos en Ceuta.
También del club y de los propios futbolistas del club caballa que, a modo de protesta, no solo portaron unas camisetas conmemorativas con el mensaje ‘Ceuta no se vende, Ceuta se defiende’ junto a los jugadores de la UD Las Palmas sino que, además, tuvieron otro gesto de lo más reseñable, y a la vez emotivo para todos los que sufren las consecuencias de la invasión en su día a día.

Solidaridad en el terreno de juego y protesta en las gradas
Los futbolistas que formaron el once titular de la AD Ceuta se abrazaron en la zona cercana al círculo central del terreno de juego. Ahí quedaron detenidos, completamente paralizados. Un momento de unión en el sentir de toda una ciudad que se extendió incluso 20 segundos en el partido. Los futbolistas de la UD Las Palmas, en señal de respeto, decidieron no continuar con el partido durante ese tiempo prudencial.
Una muestra de solidaridad con la ciudadanía caballa que, desde las gradas, también respondió sacando banderas de España. Una auténtica oleada de banderas con los colores rojo y gualda a los que también se sumaron cánticos para decir que ‘Ceuta no se vende, Ceuta se defiende’, el himno nacional e, incluso, insultos al presidente Pedro Sánchez, a modo de protesta por la gestión de esta situación por parte del Gobierno Central.
Un momento que trascendió mucho más allá de fútbol, para convertirse en un mensaje político y social, pero sobre todo humano y solidario.






