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“He conducido un coche sin carné, pero que no me cuelguen el marrón”, afirmó el joven en la finalización del juicio de ayer
El Juzgado de lo Penal 1 dejó ayer visto para sentencia el juicio seguido contra un joven Y.M.M. que protagonizó una colisión contra un autobús en la calle Claudio Vázquez el 8 de diciembre de 2012. La Fiscalía y las acusaciones particulares acusan al joven de cuatro delitos, pero éste solo reconoce uno, que aquel día cogió el coche de un amigo suyo y lo condujo a pesar de que solo tiene permiso de conducir para motocicletas. Ni había consumido alcohol ni estupefacientes ni robó el vehículo a su amigo ni invadió el carril contrario colisionando contra el autobús de línea en cuyo interior viajaban cinco pasajeros, además del conductor, que resultaron heridos. “He conducido un coche sin carné, pero que no se aprovechen, que no me cuelguen el marrón”, aseveró Y.M.M. en su última palabra antes de finalizar el juicio.
La vista comenzó hace dos semanas y quedó pendiente la comparecencia del policía local que realizó el informe con la reconstrucción del accidente. Ciertamente, corroboró que la existencia de un socavón de una alcantarilla afecta, en general, la conducción en esa vía, cuestión que había aludido el acusado en su declaración el pasado 23 de febrero, pero no fue la causa del accidente ocurrido el 8 de diciembre de 2012. Así lo dedujo por la situación de las huellas de la frenada del autobús, mucho antes de ese socavón y dentro de su carril.
Para la fiscal, en este sentido, es determinante la declaración del conductor del autobús quien aseveró en su declaración que el joven que conducía el vehículo contra el que colisionó “miraba para abajo” como con un teléfono móvil en la mano. Así las cosas, la fiscal solicitó una sentencia condenatoria que solicita fuertes multas por los delitos contra la Seguridad Vial así como por el de hurto de uso de vehículo a motor. La acusación particular también solicita indemnizaciones para los ciudadanos heridos en el choque al igual que para el conductor del autobús y la empresa de autobuses. Por su parte, la defensa solicitó la absolución de su cliente y los representantes de las aseguradoras consideraron que sus clientes no tienen responsabilidad en los hechos.






