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La Delegación del Gobierno confirma una “patada” y la asociación formaliza quejas por “empujones y codazos” el martes
Este martes saltaron chispas entre los funcionarios de la Delegación de Hacienda de Ceuta y los miembros de la Asociación de Afectados por Hacienda cuando los últimos acudieron a registrar documentos individuales en los que hacían constar su estancia en la ciudad. El rifirrafe, como confirmó la Delegación del Gobierno e informó la entidad, tuvo lugar en la entrada y acabó con las presuntas agresiones de las que ahora se acusan.
El Gobierno de la Plaza de los Reyes corroboró ayer que, durante la “concentración”, a uno de los funcionarios “no le dejaron entrar, le empujaron, cayó, y en el suelo le dieron una patada”. Pese al presunto golpe asestado, la máxima representación de la Administración General del Estado en Ceuta no tiene constancia de que el trabajador –que identificó como de la Agencia Tributaria– haya denunciado tales hechos.
Los integrantes de Afectados por Hacienda –una treintena–, según la versión proporcionada por la Delegación, pretendían entrar “todos” a la vez pero les dijeron que, para acceder al Registro, tenían que acceder “de dos en dos, o de tres en tres porque la entrada no se puede colapsar”. Al funcionario supuestamente agredido, quienes se declaran perjudicados por Hacienda, le solicitaron “acreditación para entrar”, a lo cual, el empleado público que “volvía a su puesto” respondió que él trabaja en ese edificio. “Al intentar pasar y que no le dejasen” porque los Afectados “estaban bloqueando la puerta”, continuaron desde la institución de la Plaza de los Reyes, se produjo el enfrentamiento que acabó con el presunto empujón que dio lugar a los acontecimiento relatados por la Delegación del Gobierno.
Esta versión difiere de la proporcionada por la Asociación de Afectados por Hacienda en forma de quejas interpuestas ante la Delegación de Hacienda y la Delegación del Gobierno por el “trato recibido a los contribuyentes que querían registrar sus escritos” en Hacienda.
“Tuvimos que ver cómo un funcionario se abría paso dando empujones y codazos entre la gente que ellos mismos habían decidido acumular en la entrada e, incluso, sentenció allí mismo que no íbamos a pasar. Todo ello provocó retrasos, colapsos e indignación en nuestros asociados y los ciudadanos presentes”, sostienen en su declaración los Afectados.
Pese a que para acceder al Registro de documentos “no es necesario pedir cita”, exponen en su reclamación, “se nos pusieron todo tipo de impedimentos”. En un primer momento, aseguraron, se les denegó el acceso. Al observar su “indignación”, se les autorizó a pasar al Registro “de uno en uno, impidiendo el personal de seguridad que los demás pudiéramos acceder a la sala de espera, que estaba vacía y provocando, con ello, una innecesaria obstaculización en la puerta que hacía molestísima la entrada y salida de todo quien tuviera necesidad de pasar”. No obstante, aclararon desde la entidad, “sí se dejaba entrar al resto de los ciudadanos, con o sin cita, dándonos, por tanto, un trato claramente discriminatorio”.
En cuanto al funcionario que atendía el Registro, que “estaba en otros menesteres”, a juicio del colectivo, “hacía todo lo posible para retardar nuestra atención con el único objetivo de que no lográramos registrar todos los documentos”. Durante su espera, se les comentó, destacaron desde la asociación, que había “falta de personal”, sin embargo, en 20 minutos, entraron hasta “tres personas que dijeron trabajar allí, sobre las 12.30, una hora ideal para entrar a trabajar o volver del desayuno”, valoraron.
Por otra parte, Afectados por Hacienda subrayaron que, ante estas dificultades, decidieron acudir a la Delegación del Gobierno, “donde nos dieron un trato correcto y amable” que quisieron agradecer.






