La mañana del viernes 6 de febrero, la autopista que conecta Larache y Tánger se convirtió en escenario de un grave accidente de tráfico.
Un camión de gran tamaño, dedicado al transporte de automóviles, volcó debido a la intensidad de los fuertes vientos que azotaban la zona, causando una colisión con varios vehículos que circulaban por el mismo tramo.
El impacto provocó confusión y ralentización del tráfico, hasta que las autoridades intervinieron para asegurar la zona y restablecer la circulación. La Gendarmería Real y otros equipos locales se desplazaron al lugar de manera inmediata, coordinando la atención a los afectados y organizando la movilidad en la vía.
Atención a los heridos y evaluación de daños
Tras el accidente, los servicios de emergencia prestaron primeros auxilios a los heridos. Quienes necesitaron atención más especializada fueron trasladados a hospitales cercanos.
Por el momento, no se ha informado de víctimas mortales ni del número exacto de personas lesionadas, mientras las autoridades completan la investigación sobre el accidente.
El vuelco del camión y la colisión con otros vehículos generaron daños materiales considerables, con varios coches afectados y el camión con su carga de automóviles volcada sobre la calzada. La limpieza y retirada del vehículo fue una tarea compleja que mantuvo interrumpido parcialmente el tráfico durante varias horas.
Meteorología y recomendaciones
Este incidente se produce en el contexto de inestabilidad meteorológica que afecta al norte de Marruecos, con vientos fuertes que ya habían sido advertidos por los servicios de meteorología. Las autoridades habían recomendado a los conductores extremar la precaución, especialmente en autopistas y zonas abiertas, debido al riesgo de vuelcos y accidentes derivados de la fuerza del viento.
La Dirección General de Tráfico local y la Gendarmería han insistido en la importancia de adaptar la velocidad y mantener la distancia de seguridad, especialmente para vehículos de gran tamaño, camiones y transporte de carga.
El accidente evidencia la vulnerabilidad de la autopista ante fenómenos meteorológicos extremos y la necesidad de que los conductores extremen precauciones. Las autoridades seguirán informando sobre el estado de la vía y el balance final de heridos una vez concluya la inspección oficial.






