El menor lo acusó de haberlo golpeado con un martillo en la cabeza y de pegarle en varias ocasiones
La magistrada del Juzgado de lo Penal número 1 absolvió ayer a A.B., un ciudadano marroquí acusado de maltrato infantil contra su hijo, al no existir suficientes pruebas que vulneraran su presunción de inocencia.
Los hechos por los que se le juzgaron ocurrieron el 1 de octubre de 2016 cuando estaba en compañía de su hijo de 6 años, al que le golpeó con un martillo en la cabeza, según relató el pequeño a su madre, tras el fin de semana con su progenitor, tal y como marcaba el régimen de visita después del divorcio de la pareja.
No fue hasta el día siguiente cuando la madre denunció los hechos, ya que, durante su testimonio, dijo no dar crédito a las palabras del menor, al creer que se trataba de una estrategia para no ir con su padre a Marruecos los fines de semana, a pesar de que el pequeño mostraba un chichón en la frente.
Finalmente optó por la denuncia después de que así se lo recomendaran en el centro escolar al que asiste su hijo.
La propia tutora del menor corroboró las palabras del niño, quien también le confesó que su padre le pegaba y que no quería ir con él al país vecino, donde su progenitor lo mantenía encerrado en la casa, sin permitirle salir a la calle.
Dos de los peritos que testificaron en la vista, aseguraron que, si bien el menor padecía un dolor en el lugar en el que dijo que su padre lo había golpeado con el martillo, ambos coincidieron en asegurar que no existían hematomas o cualquier otro indicio de que pudiera tratarse de una agresión.
Finalmente, tras la decisión judicial de absolver al acusado, éste rehusó a su derecho a las visitas con el menor para evitar futuros problemas, según dijo.






