Son numerosísimos los afectados por estos productos quienes aún no ven la luz al final del tunel, quienes no saben donde acudir y que tras peregrinar por sucursales, asociaciones, medios de comunicación y que habiendo llamado a todas las puertas habidas y por haber, no encuentran solución a su drama. Lo más sangrante es que la mayoría de afectados son personas de edad avanzada quienes realmente no sabían que estaban firmando y quienes confiaron en su Banco o Caja de Ahorros de toda la vida, o que directamente falsificaron firmas y documentación.
Comercialización irregular, malas prácticas, delictivas en muchos casos (falsedad documental, estafa, apropiación indebida). Varios medios de comunicación han compartido testimonios de afectados por preferentes según los cuales, están llamando a numerosos afectados para que firmen documentaciones en las oficinas bancarias, con el fin de engañar a los afectados y conseguir la firma de los documentos que se supone deberían haber firmado en su día. Si a usted le ocurre esto, no firme bajo ningún concepto. Se trata de un nuevo engaño.
Las declaraciones en los medios por parte del Gobierno y de los bancos no son más que maniobras dilatorias. Ante otra estrategia mejor, están optando por dar información falsa con el fin de obligar a los afectados a esperar continuamente nuevas noticias de una solución que en realidad nunca va a llegar. Solo podemos pensar en que es una maniobra para esperar a que se enfríen los ánimos, o incluso hacer que prescriban los posibles delitos.
Mucho se ha hablado ultimamente sobre las posibles soluciones a las Preferentes, las cuales les resumo:
1ª Quita del 40%. Se ha hablado de ofrecer una quita del 40%, lo que quiere decir, que de entrada los afectados perderían un 40% de su dinero. Además de esto, el 60% restante se abonaría en acciones. Si usted ha estado atento a las noticias ultimamente sabrá que las acciones de Bankia, hoy por hoy no valen absolutamente nada. Mal negocio.
2ª Arbitraje. Excluiría el acceso a la Justicia y a la Tutela Judicial Efectiva, Derecho Fundamental básico e irrenunciable en un Estado de Derecho. Este proceso consiste en que un órgano arbitral designado bien por el Gobierno, bien por las entidades bancarias sería quien conociera de los asuntos, e incluso determinaría si su caso es digno de atención o no. Además de esto, la vía arbitral sustituiría a la judicial, no se conoce cual será el procedimiento, ni quien pagará las costas, ni tan siquiera si impondrán el arbitraje, lo que sería no solo anticonstitucional, sino simplemente una aberración.
3ª Mediación.- La mediación es un sistema mediante el cual dos partes se sientan a negociar ayudado de una persona totalmente neutral cuyo fin es lograr un acuerdo satisfactorio para ambas partes. El problema radica en el enorme desequilibrio entre partes.
4ª Judicial. Habría que estar al caso concreto, conocer todos los pormenores, las circunstancias del caso, y determinar que vía tomar, civil o penal. No es raro en absoluto que se inicien procedimientos penales, puesto que las entidades bancarias han incurrido en demasiadas ocasiones a conductas delictivas, como falsedad documental, estafa o apropiación indebida. Además, hoy por hoy, han sido los Tribunales quienes han ofrecido soluciones, dictando sentencias en la mayoría de los casos en contra de las entidades bancarias.
Soy un acérrimo defensor de la resolución alternativa de disputas (mediación, arbitraje y conciliación), pero siempre y cuando existan garantías de un procedimiento justo, no impuesto a ninguna de las partes y libre, cosa que no ocurre en este caso. No obstante,de todas las opciones posibles, la única para hacer valer sus derechos es, exclusivamente la Judicial. Como decimos, los Tribunales sí que han dictado sentencias al respecto, incluso muchas más favorables de las que se tiene noticia por los medios de comunicación. El resto de opciones no son más que castillos en el aire.
La experiencia de nuestro Bufete, Alonso-Hiecke Abogados, es más que positiva en la vía judicial. Actualmente representamos a clientes afectados tanto por preferentes como por otros productos financieros tóxicos, en procedimientos penales iniciados en Ceuta.
Por otra parte, y es una valoración muy personal, es más que criticable la actitud de las asociaciones de afectados y de consumidores, plataformas y demás que han entrado dentro de esta trampa y están obteniendo únicamente que los afectados pierdan fuerzas y confien erróneamente en la promesa de que van a lograr una solución política a su drama. No obstante, no hay que desdeñar los esfuerzos en la divulgación y concienciación ciudadanas. A pesar de esto, la solución a esta catástrofe no puede ser nunca política, sino jurídica. No son los políticos los encargados de defender nuestros derechos, sino los Jueces, quienes por su profesionalidad e independencia nos aseguran, mejor que nadie, el logro de la Justicia.





