Hasta cuatro veces ocurrió lo mismo. Alto de la Guardia Civil o de la Policía Nacional y él sin permiso de conducción.
De tal manera, un joven fue ayer condenado, de nuevo, en la Sala de lo Penal número Dos de nuestra ciudad en base a la comisión de un delito contra la seguridad vial, pero, en esta ocasión, la pena impuesta lo envía directamente a prisión, donde pasará 7 meses y 16 días en pos de cumplir la pena impuesta, debidamente tipificada en el Código Penal Español.
Todo ello es la consecuencia penal de unos hechos que se remontan al pasado verano, en concreto al 16 de julio, jornada en la que el condenado circulaba a bordo de un vehículo por la avenida Cañonero Dato, instante en el cual fue advertido y solicitado por una patrulla del Cuerpo Nacional de Policía.
Así, tras verificar la documentación y los pertinentes datos personales facilitados por el conductor, los agentes detectaron que el joven no tenía carné y que ya había sido requerido en anteriores ocasiones, razón por la cual, ayer, fue condenado en la Sala de lo Penal número Dos en base a la comisión de un delito de estafa.





