La festividad de la Virgen de Africa ha servido para que dos ciudades hermanas como Ceuta y Algeciras vuelvan a reencontrarse en esa tradición de que el primer regidor de la localidad algecireña esté presente en la procesión de la Patrona de Ceuta por sus calles. Hay sintonía entre los dos gobiernos, de manera independiente a que ambos sean del mismo color político y no aprovechar esas posibilidades que se presentan para ambas ciudades sería un verdadero desatino en unos momentos de dificultades económica a todos los niveles y donde en una economía globalizada la unión hace la fuerza. Vivas y Landaluce están dispuestos a no dejar escapar esta oportunidad y por los intereses generales de las dos ciudades están obligados a llevar adelante todas las posibilidades de entendimiento. Y es que son muchos los campos donde la colaboración es interesante. Ojalá que los resultados se vean a medio plazo.





