Apesar que se hayan convocado las elecciones generales para el veinte de noviembre y el presidente del Gobierno haya intentado calmar los ánimos de los mercados con cuatro meses de anticipo no parece que las cosas hayan variado mucho. La de ayer fue una de esas jornadas donde la posibilidad de una intervención por parte de las autoridades comunitarias voló sobre las cabezas de nuestro país y la situación fue tan grave que el mismo jefe del ejecutivo ha retrasado su marcha de vacaciones e informó telefónicamente a los dos candidatos a la Presidencia del Gobierno, Mariano Rajoy y Alfredo Pérez Rubalcaba. La prima de riesgo a primera hora de la mañana se había situado por encima de los cuatrocientos puntos que es la cifra marcada por los analistas para que se produzca una intervención. Sin embargo, unas horas más tarde bajó algo, pero los nubarrones están ahí.





