Dejar que unas instalaciones cedidas a la Iglesia por ceutíes que quisieron hacer una obra de caridad se deterioren, no es ni la mejor de las salidas ni la aceptable en base a la memoria de quienes llevaron a cabo tal cesión. El Obispado argumenta que la residencia de Nazaret está en un estado ruinoso y que es inhabitable para justificar que en la misma no hayan sido acogidos menores. Desde la marcha de los ancianos a Gerón se optó por dejar la residencia sin uso, con lo que su estado, pasados los años, iba a ser cada vez peor hasta llegar a un límite extremo por pura dejación. Si esta es la justificación que ofrece el Obispado a la polémica suscitada por la falta de uso de unas instalaciones mal vamos, ya que demuestra el nulo interés por cuidar sus bienes en vez de entregarlos al más puro olvido existiendo tantísima necesidad. Y más aún si se trata de unos bienes que han sido cedidos por otras personas. El Obispado no solo ofrece razones sin fundamento sino que además se defiende arropando a su obispo e insistiendo en que han ayudado a los inmigrantes mediante el reparto de comida que ha llevado a cabo entidades sociales de esta ciudad. Esta labor no ha sido cuestionada en ningún momento, ni se ha criticado el gesto de muchísimos voluntarios que desde el primer momento de esta situación extraordinaria han salido a las calles para colaborar en todo lo que era necesario. Mezclar unos temas con otros solo busca desviar la atención a la única cuestión que ha sido criticada y cuya respuesta viene a justificar más aún el fundamento de esa crítica. No solo la Iglesia no cede instalaciones para atender a inmigrantes -algo que sí ha sido pedido por la Ciudad- sino que además permite el deterioro de las mismas al no haber actuado en tiempo y forma. Años ha tenido para hacerlo.







Es decir, según el artículo, después de todo lo que ha pasado, no sólo desde del 17 o 18 de mayo de 2021 sino desde que Europa está siendo invadida de manera descarada y condenada a su desaparición , resulta que los culpables somos nosotros y un edificio en ruinas que no se cede a los Menas y con esto ya está todo solucionado. Nada, seguiremos donando edificios sean de la Iglesia o de Pepito Pérez ( que a este paso no me extraña) veremos todos los que van a seguir Viniendo. Y lo dicho, en el edificio del Faro de Ceuta también caben.
Tozudos
Si los cadentes o sus herederos no están de acuerdo con el uso esta claro lo que pueden hacer.