Si juzgamos por las caras de alegría e ilusión de los asistentes, sin duda puede calificarse de inolvidable la jornada vivida ayer en el recientemente inaugurado Teatro Auditorio del Revellín con las dos representaciones de la obra ‘El truco de Olej’ que brindó la compañía llegada del Uruguay ‘Pampinak Teatro’, un grupo integrado por titiriteros, músicos, artesanos y docentes llegados de la república hermana.
Las presentaciones, una en horario de tarde y otra nocturna, volvieron a llenar de magia el teatro ideado por Álvaro Siza. Las instalaciones, a pesar de tener escasas semanas de vida, van acumulando poco a poco un bagaje más que interesante.
La obra ‘El truco de Olej’ es un espectáculo de teatro negro para todas las edades que lleva recorrido medio mundo. El argumento empieza con la ilusión de un niño barrendero que suela con ser mago. A medida que avanzaba la representación los asistentes pudieron disfrutar en el escenario de distintos cuadros típicos del circo: malabaristas, acróbatas y equilibristas.
Por protagonistas, aparecieron sobre la tarima muñecos de distintos tamaños que ostentaban colores fluorescentes que brindaron a los varios cientos de ceutíes reunidos una gran velada.





