• Contacto
  • Horarios de Barcos by Kikoto
  • Vuelos
  • Sorteo Cruz Roja
  • COPE Ceuta
  • Portal del suscriptor
miércoles 27 de mayo de 2026   
El Faro de Ceuta
  • Sociedad
  • Sucesos
  • Frontera
  • Justicia
  • Política
  • Cultura
  • Educación
  • Deportes
  • Marruecos
  • Opinión
No Result
View All Result
  • Sociedad
  • Sucesos
  • Frontera
  • Justicia
  • Política
  • Cultura
  • Educación
  • Deportes
  • Marruecos
  • Opinión
No Result
View All Result
El Faro de Ceuta
No Result
View All Result

Prioridad nacional: cuando un eslogan empieza a sonar demasiado fuerte

Por José Aureliano Martín
03/05/2026 - 07:12
prioridad-nacional-eslogan-empieza-sonar-demasiado-fuerte
Imagen cedida

Compartir en WhatsappCompartir en Facebook

Estoy siguiendo con enorme inquietud el debate sobre “Prioridad Nacional”, pues hay palabras que empiezan como un murmullo y, sin que uno se dé cuenta, acaban resonando en las plazas, en los pasillos de los institutos y hasta en las conversaciones de la cola del supermercado. Una de ellas es “Prioridad Nacional”. Un eslogan que viene de lejos, de Francia, de Estados Unidos, y que ahora algunos intentan plantar aquí como si fuera una solución milagrosa para todos nuestros males.

Lo preocupante no es solo el eslogan en sí, sino la facilidad con la que ciertos mensajes encuentran hueco en sociedades cansadas, con problemas reales y con ganas de escuchar respuestas rápidas. Que estén normalizando la idea presidentes de Comunidades Autónomas gobernadas por la derecha en nuestro país nos debe inquietar a todas las personas amantes de la democracia. Pero las respuestas rápidas, ya lo sabemos, suelen ser las más peligrosas.

Aprovechando el trabajo que hacía sobre la aplicación de la Inteligencia Artificial en la Educación en general, y en la Educación Ambiental en particular, le pedí a esta herramienta que me preparara una especie de taller con jóvenes de 14 a 18 años sobre el concepto de “prioridad nacional”. También le pedí que respondiera a las preguntas sugeridas en la práctica, conforme a la realidad sociológica de nuestro país. Y que realizara un análisis crítico de los principales aspectos jurídicos con los que chocaba este eslogan. Estos fueron los resultados.

A la pregunta que se les hacía a los jóvenes sobre qué les sugería esa frase, la IA simuló las respuestas que más probablemente se podrían dar: “miedo”, “rechazo”, “duda”, “rabia”, “Es como si alguien decidiera quién pertenece y quién no”. Pero cuando he trabajado este tema con jóvenes reales, las respuestas han sido aún más reveladoras. Algunos decían: “Es como si quisieran dividirnos en dos grupos, y eso en un instituto es veneno”. Otros añadían: “Si empiezan a decir quién es de aquí y quién no, ¿qué pasa con los que tenemos padres de dos sitios distintos?” Y hubo quien lo resumió con una lucidez que desarma: “Esto no va de política, va de cómo nos miramos en el barrio”.

Ahí está el centro del asunto. Hablamos de convivencia. Porque la Constitución, esa que algunos agitan como si fuera un abanico, dice algo muy sencillo: todas las personas son iguales ante la ley. No dice “según el origen”, ni “según el apellido”, ni “según el lugar donde naciste”. Dice todas. Y lo dice porque sabe que, si empezamos a repartir derechos como quien reparte invitaciones a una fiesta privada, lo que se rompe no es un artículo legal: es la comunidad.

La “prioridad nacional” promete arreglar problemas que llevan décadas sin resolverse: vivienda, empleo, servicios saturados. Pero no arregla nada. No construye nada. Solo señala con el dedo a quienes viven, estudian o trabajan a nuestro lado, como si fueran sospechosos por defecto. Y eso, en un barrio, en una ciudad, es dinamita pura.

Los jóvenes lo ven con una claridad que a veces los adultos hemos perdido. Cuando les preguntas qué pasaría si esta idea se aplicara en su instituto, responden sin dudar que habría más conflictos, más grupos enfrentados, más miradas torcidas. Una chica me dijo: “Ya hay gente que se siente fuera sin que nadie lo diga. Si encima lo dicen, imagínate”. Y otro añadió: “Esto haría que algunos se creyeran con derecho a señalar a otros. Y eso no acaba bien”.

Y tienen razón. La convivencia no se rompe de golpe: se desgasta palabra a palabra, hasta que un día descubrimos que ya no nos saludamos igual. Por eso es tan importante enseñar a mirar más allá del eslogan. A preguntarse qué emociones activa, qué silencios esconde, qué muros levanta. A entender que los problemas reales no se solucionan excluyendo a nadie, sino sumando a todos.

La convivencia es un bien frágil. No se defiende con consignas, sino con derechos. No se protege levantando fronteras interiores, sino construyendo comunidad. No se cuida señalando culpables, sino compartiendo responsabilidades. Como dijo un chico de 15 años al final de un taller: “Si empezamos a decidir quién es de aquí y quién no, al final nadie será de ninguna parte”.

Y pensé que, quizá, la mejor vacuna contra los eslóganes que dividen no está en los discursos, sino en la lucidez tranquila de quienes todavía creen que un barrio es un lugar donde cabemos todos.

Related Posts

mayores-ceuta-coronavirus-9

¿Un 4% más de pensión por cada año extra trabajado? La Seguridad Social lo aclara

hace 32 minutos
barco-repatriacion-tanger-malaga-4-junio (1)

Caos y largas esperas en Tarifa para las temporeras que regresan a Marruecos

hace 51 minutos
asi-ensayan-regulares-ceuta-vigo-desfile-dia-fuerzas-armadas-1

Así ensayan los Regulares de Ceuta en Vigo para el desfile del Día de las Fuerzas Armadas

hace 2 horas
caritas-organiza-conferencia-caridad-cargo-padre-silvio-bueno-2

Cáritas organiza una conferencia sobre caridad a cargo del padre Silvio Bueno

hace 3 horas
cinco-medallas-club-sepai-andorra-3

Cinco de cinco en medallas para el Club Sepai en Andorra

hace 4 horas
licitacion-viviendas-pozo-rayo

Iniciado el proceso de licitación de 102 viviendas en Pozo Rayo

hace 4 horas

Comments 4

  1. Kebdana comentó:
    hace 3 semanas

    Es mejor que JARAbascal use la IA para sus discursos, porque si de diez palabras seguidas, siete se convierten en properios y descalificaciones, poco margen deja a sus fieles votantes en enriquecerse de su exquisita retórica y dominio de la política interior y exterior.
    Será prioridad nacional que hayan más líderes de este talante moral e intelectual que hagan grande de nuevo a España, ¿no es así?
    Y vamos por el buen camino con influencers y proxies, términos muy usados en la actualidad política que permiten llegar a la población somnolienta, y qué mejor caldo de cultivo que la pastillita de la prioridad nacional.
    Como bien acaba de decir es solo un eslogan al igual que fue "Yes, we can", con la diferencia de que este era inclusivo, y el francés adoptado por Vox y con la connivencia del PP, es excluyente.
    Ambos son conocedores que solo es un eslogan sin ningún recorrido que case con la normativa española y de la UE, al igual que pasó en Francia, pero los eslóganes bien definidos con la intención de llegar a las emociones, suelen tener mayor beneficio que un programa político realista y bien estructurado con personas altamente cualificadas como pueden ser del perfil del actual Vicepresidente primero o de la Vicepresidenta tercera.
    Al final ganará el eslogan y Vox a pesar de su escaso talante intelectual y moral, es conocedor de cómo se comporta el votante medio español que se deja mover por las emociones y la religión como edulcorante para todos sus comensales hambrientos de cambios que nunca llegarán por mucho que Vox se empeñe en echarnos a todos los que seamos de origen magrebí, regulares o irregulares ( mayoría de origen marroquí).
    Así pues, el eslogan vence a la lógica del programa y a la ideología de partido.
    Por último, le planteo un eslogan para las locales:"Jugamos en primera, no en segunda. Todos a votar".
    ¿Que le parece?🤔

    • Kebdana comentó:
      hace 3 semanas

      Quise decir "improperios"( me comí las dos letras). Cosas del móvil de las narices 😅

  2. La Constitución habla de españoles comentó:
    hace 4 semanas

    Solo una puntualización: el artículo 14 de la Constitución expresa la igualdad de todos los españoles. Usted lo soslaya y sustituye por todas las personas.
    Hay diferencia. Desde ese momento, el resto de su artículo ya está distorsionado.

    • Kebdana comentó:
      hace 3 semanas

      Entonces predica Ud lo dicho en el artículo que establece la Carta Magna, la norma que se ubica en la cúspide del resto de la legislación, y como tal, no hay diferencias entre Jarabascal y yo, es decir, tanto Ud como yo somos iguales ante la mirada diáfana y justa de nuestro amado líder, Jarabascal, si toma en sus manos la C.E. de 1978.
      ¿Es así?

  • Grupo Faro
  • Publicidad
  • Contacto
  • Aviso legal – Protección de datos
  • Política de cookies
  • Política de privacidad
  • Política editorial
  • Términos de uso

Grupo Faro © 2023

No Result
View All Result
  • Sociedad
  • Sucesos
  • Frontera
  • Justicia
  • Política
  • Cultura
  • Educación
  • Deportes
  • Marruecos
  • Opinión
  • Horarios de barcos by Kikoto

Grupo Faro © 2023

No Result
View All Result
  • Sociedad
  • Sucesos
  • Frontera
  • Justicia
  • Política
  • Cultura
  • Educación
  • Deportes
  • Marruecos
  • Opinión
  • Horarios de barcos by Kikoto

Grupo Faro © 2023