La Ciudad publicará este viernes el nuevo decreto que, entre otras medidas, contempla el cambio del toque de queda que volverá a instaurarse a las 22:00 horas además de reducirse el número de personas no convivientes que pueden reunirse. Se produce este cambio en un periodo complicado en el que los contagios van al alza y en el que se teme que la situación empeore. Es por ello que, o se adoptan medidas otra vez más restrictivas o tendremos una situación mucho peor a la que enfrentarnos. Y esta situación se produce en mitad de un Ramadán que comenzará la semana próxima y en el que las restricciones afectarán directamente a la afluencia a las mezquitas. Por eso la Ciudad mantuvo una reunión con los representantes de la comunidad musulmana para fijar los criterios que deben cumplirse, entendiéndose por todas las partes la gravedad de la situación vivida y la necesidad de entender una situación “gravísima” a nivel epidemiológico con 61 brotes activos de los que más de la mitad son familiares. Mientras dure esta situación no cabe otra que cumplir unas medidas que, por la experiencia, se consideran más adecuadas. La comunidad musulmana sabe que se verá afectada en su mes sagrado para ha respondido con una responsabilidad digna de ser tenida en cuenta y sobre todo a la altura de unas circunstancias muy complicadas.






