Un problema que antes estaba focalizado en el extrarradio de la ciudad ahora amenaza con extenderse a la totalidad de las barriadas ceutíes, aunque más que una amenaza parece toda una realidad como dejan constancia los últimos incendios localizados en el Puerto. Es un problema que afecta realmente a los ciudadanos, porque no se trata de coches abandonados a los que han retirado las piezas para venderlas en desguaces ilegales, se trata de vehículos con propietarios que confían en encontrar sus vehículos en perfecto estado al día siguiente y se encuentran con que han sido reducidos a chatarra por culpa de un problema para el que parece que, de momento, no se ha encontrado una solución satisfactoria.





