Juan Carlos I se desayunaba ayer con un nuevo acto de violencia en su barriada, la agresión a uno de sus vecinos con intento de robo que, aunque afortunadamente pudo ser frustrado, dejó tras de sí al propietario de un comercio con una cuchillada y 14 puntos en un brazo. La rápida intervención vecinal y la resistencia de la víctima fueron determinantes para lamentar una tragedia mayor. Ha tenido que ser esta intervención ciudadana la que alerte de una situación que los vecinos están cansados de denunciar, la escasez policial en la zona, la falta de patrullas que recorran las barriadas más conflictivas, entre las que van ganando puntos Los Rosales y Juan Carlos I. Ellos piden y al parecer poco reciben a cambio.





