El mismo día que los medios de comunicación daban a conocer esa reflexión realizada por el presidente Vivas desde Bruselas, donde señalaba que esa lucha por obtener la consideración singular de Ceuta era una cuestión de todos, sin excepción y que también están abiertos a esa colaboración con el grupo socialista en el Parlamento europeo, los partidos de la oposición se han lanzado a la convocatoria de sendas ruedas de prensa para criticar este desplazamiento. Son numerosas las críticas, pero lo que parece imposible en una ciudad como la nuestra es que todos seamos capaces de aunar esfuerzos en torno a un problema que es de todos los ciudadanos, no de un partido o de otro. Vivas no ha hecho política partidista en Bruselas. Ha sido el presidente de todos y cada uno de los ceutíes, pero resulta que determinados políticos nada más que tienen puestas las miras en las elecciones de mayo y son incapaces de ver más allá.





