Ayer decía uno de los diputados de la oposición, quizás uno de los más críticos contra Vivas, que le considera un político responsable y que sabía, de antemano, que la situación que se está viviendo en relación con el rito de la Pascua del Sacrificio le preocupaba más de lo que pudiera aparentar. A este diputado no le faltaba razón. Vivas tiene claro que cumplirá con la ley, con lo que digan los técnicos, pero si existe una posibilidad intermedia que sea completamente legal y que no ponga en peligro la salud de los ciudadanos de Ceuta, la va a utilizar. El otro día, después de conocer el contenido del documento de la Plataforma de la comunidad religiosa, le pedíamos al presidente de la Ciudad Autónoma que utilizara la mano izquierda y que encontrara una posible solución que debía tener dos pasos: que no pusiera en peligro la salud de todos los ceutíes y que tuviera el respaldo de los técnicos de la Consejería de Sanidad, Consumo y Gobernación. Ahora mismo se está en el camino y dentro de unos días tendremos una respuesta definitiva. Confiemos en que la razón prevalezca y que la luz se haga al final del túnel. Y, mientras tanto, que no haya más incendiarios que intenten por todos los medios terminar enfrentando a unos ceutíes con otros porque la verdad es que no nos lo merecemos.






