Si no se toma una decisión urgente para que los autobuses no paren el próximo martes parece claro que en esa jornada y las sucesivas no habrá transporte urbano en Ceuta. Y es que la situación derivada por el coronavirus ha sido la puntilla que le falta a la empresa Hadu Almadraba. Vienen arrastrando desde hace más de un año una crisis abierta como consecuenciade las decisiones tomadas al otro lado de la frontera que llevaron días donde no se permitía la entrada de marroquíes a nuestra ciudad para ningún tipo de gestión. La línea 7 que es la que conecta con la frontera, la que más recaudaba con diferencia, pasó de la noche a la mañana a ser una más. Al menos se compensaban los ingresos de la empresa con otras líneas verdaderamente deficitarias. Sin embargo, la llegada del confinamiento ha traído una bajada de los ingresos en un 95% al igual que la recaudación. En el mes de abril nada más que ingresaron 30.000 euros y las pérdidas se dispararon hasta los 200.000. La pelota está ahora mismo en el tejado de la Ciudad Autónoma. No se puede permitir el próximo martes que los mil quinientos ceutíes que ahora están utilizando este medio de transporte se queden sin él. Estamos hablando de un servicio público esencial, estamos hablando de un derecho a cubrir el déficit reconocido hasta por el propio presidente Vivas y estamos hablando de un servicio al que no se le puede dejar morir. Lo que debe hacer la Ciudad es tomar una decisión urgente en los próximos días para que no tengamos que ver esa suspensión.






