El armador del Katrine Krog, que ha permanecido difícilmente localizable por todas las autoridades que han tratado de ponerse en contacto con él, por fin descolgó el teléfono ayer por la noche, contando su versión de los hechos.
Según aseguró, “el barco podrá salir el viernes de Ceuta con aceite, combustible, agua y comida fresca”. El armador también reconoció haber tenido problemas con las compañías consignatarias: “He tratado de enviar el dinero. ¡Pero sólo abrían el martes las oficinas en España! Y cuando traté de enviarlo, que lo tengo, me lo devolvieron”, explica. Asegura que trató de contactar con una compañía consignataria que tiene sucursales en Ceuta y Gibraltar, pero que no le admitieron el pago. Ahora, dice que está en trámites de trabajar con Bominflot, otra de las empresas que prestan en Ceuta este servicio. “Mañana ingresaré el dinero, que tarda dos días en llegar a España. Entonces el barco podrá irse con su tripulación”, cuenta. Aunque, según reconoce, tiene problemas con algunos de sus tripulantes, que quieren salir del barco. Al ser preguntado por la situación laboral, puesto que ya han cumplido con creces los días del contrato y podrían salir del barco, dice que no tienen razón. Preguntado por el sistema de radio que imposibilita que el barco cruce el atlántico, el armador aseguró “no tener constancia”, pero que se “informaría llamando al capitán”.
Bolivia se interesa por su barco
Por su parte, ayer fue el primer día en que el gobierno boliviano, cuya bandera ondea en el Katrine Krog, se interesó por su barco. Según informó el capitán marítimo de Ceuta, el Ministerio de Defensa del país presidido por Evo Morales se puso en contacto con él, algo que desde la administración de esta nación andina se confirmó. Sin embargo, no quisieron dar detalles todavía más allá de asegurar que el barco es responsabilidad del armador. El asunto está siendo controlado por militares pertenecientes a la armada de Bolivia, que no tiene salida al mar pero mantiene esta fuerza con carácter fluvial.
Mientras tanto, la vida sigue a bordo del Katrine. Según aseguró Omar Peña, “el fin de semana ha sido movido por el viento, pero ya bien”. “Estamos desesperados, llevamos 20 días sin ducharnos y seguimos aquí”, añadió, insistiendo en lo de siempre. Eso sí, quiso “dar las gracias a todos los ceutíes, en especial a Franci, por lo bien que se han portado”.






