Cruz Roja reconoció ayer en el Ayuntamiento de Ceuta la labor de sus voluntarios con una gala en el Día Internacional del Voluntariado. Fue una ceremonia de entrega de premios a la que asistió el presidente de la Ciudad Autónoma, Juan Vivas, y en la que el orador, Germinal Castillo, se subió al atril para definir el espíritu de la institución humanitaria que cuenta con 150 millones de colaboradores desinteresados. “Nadie debería ser más que nadie”, resumió Castillo.
Ante un auditorio de un centenar de personas y las principales autoridades del Ejecutivo ceutí, el orador y responsable de prensa de la Cruz Roja aseguró que la institución mantiene “el mismo espíritu” con el que empezó su labor en 1859, cuando el hombre de negocios suizo Henri Dunant contempló las heridas de la batalla de Solferino en Italia e, impactado por los efectos de la barbarie, reclamó la creación de un cuerpo de voluntarios para socorrer a los heridos de guerra. Así se explica que Dunant ganara el primer Premio Nobel de la Paz junto a Frédéric Passy en 1901.
Más de 100 años después de los primeros pasos del suizo la labor de la Cruz Roja continúa. Alrededor de 800 personas colaboran en Ceuta con la institución. Para reconocer su labor, su trabajo desinteresado y esfuerzo, sus dirigentes organizaron una gala que, más que una reivindicación, pretendía ser un homenaje a los que todos los días se ponen la camiseta con la cruz roja y se ponen a ayudar a quien se lo pida “sin mirar la tarjeta de identidad o el color de su piel” , dijo el orador Castillo.
Así se entregó la medalla de oro de la Cruz Roja Española al voluntario que fue presidente de a institución humanitaria en Ceuta, León Bendayán. También se reconoció la labor a varios grupos de voluntarios de la institución y la acción individual. Asimismo, se elogió la labor de los socios.
Los galardonados fueron, en la categoría de grupos, los mayores del Centro de Ocio del Mayor por “su colaboración, entre otras cosas, en el Sorteo de Oro; los voluntarios del dispositivo de la mochila por “su trabajo por la seguridad de los ceutíes”; y los miembros de Ayuda a Domicilio, por “su trayectoria en el seno de la Cruz Roja”.
También se aplaudió a los socios Emilia Parrado y Enrique Gargallo, que llevan ya más de 30 años; a las empresas Farmacia Príncipe Alfonso, Farmacia 54 y Carpintería del alumno Merimar; al socio más joven; y a los colegios Ortega y Gasset, Mare Nostrum, Lope de Vega, Vicente Aleixandre, Príncipe Felipe, Santa Amelia y La Inmaculada. Finalmente, se entregaron galardones de reconocimiento personal a la consejera Yolanda Bel, a José Rodríguez Pomposo, a Víctor Lozano, a Francisca García y a Pedro Orozco.














