Miles de personas salieron a la calle para manifestarse; miles de personas que portaban pancartas con distintos lemas y cuya presencia no puede pasar inadvertida por nadie porque se trata de miles de personas molestas, que consideran que las cosas no se están haciendo bien y que no quieren una Ceuta en la que primen unos mensajes que no deben ser aceptados por nadie. Quien quiera pasar por alto lo ocurrido el 28F comete un gran error. Mirar hacia otro lado -que es la postura en la que muchas veces han caído los gobernantes- no supondrá más que un suicidio no solo para la clase política sino para esta sociedad. Los organizadores controlaron una marcha en la que no hubo incidentes, ni un solo gesto de crítica, porque fue una marcha en la que los ciudadanos salieron a manifestarse, a expresarse y a gritar un basta ya que nace del hartazgo y del cansancio. Fueron acordes y se comportaron según sus lemas, su postura debe ser tenida en cuenta porque es la voz de una parte importante de esta sociedad. Y lo más importante, la manifestación ha sido gestada por ciudadanos, no por partidos políticos. Ayer, algunos intentaban apropiarse y adueñarse del éxito buscando ‘sacar tajada’ de un éxito que ellos nunca han conseguido. Ha sido una de las marchas más importantes, obviarla es lo peor que puede hacerse.






