El acusado aseguró que se los encontró en el suelo tirados y que pensaba que no habían tocado. El premio era de 2.250 euros.
Un hombre se enfrenta a una pena de seis meses de prisión al haber sido acusado por el Ministerio Fiscal por la presunta comisión de un delito de hurto. Según se dijo durante la vista oral que se celebró ayer, el acusado habría cobrado el premio de unos boletos de lotería que se encontró tirados en el suelo de un supermercado céntrico de la ciudad. La defensa aseguró que el imputado podría ser culpable moralmente pero no penalmente, por eso pidió la libre absolución.
Los hechos sucedieron el día 30 de noviembre del 2009. El acusado, de 40 años de edad, trabajaba para una subcontrata relacionada con el transporte de mercancía de un supermercado. Según contó el acusado durante el juicio, ese día encontró en el suelo, junto a la panadería, doce boletos del sorteo de la Cruz Roja tirados en el suelo. Los cogió y se los metió en el bolsillo. Al día siguiente, cuando estaba de reparto, instó a un compañero a que cobrara el dinero diciéndole que el premio era de su padre, por lo que éste utilizó su identificación para recoger el dinero. Posteriormente se enteró de que el dinero era de unas trabajadoras del supermercado, tras la interposición de la denuncia. En todo momento aseguró que no sabía que seis de los billetes estaban premiados cuando los cogió.
Por su parte, las tres dueñas de los boletos contaron que se enteraron del premio el lunes por la mañana, pero que cuando fueron a cogerlos no estaban en su estantería. Entonces presentaron una denuncia por el robo de los billetes. A preguntas de los letrados las trabajadoras negaron que los cupones se hubieran podido caer al suelo y dijeron que, en todo caso, habrían quedado dentro de la panadería, por lo que el que los cogió tuvo que saber que eran de gente del supermercado y en ningún caso preguntó.





